Brown: "Las islas están bien protegidas"

El primer ministro británico defendió la exploración petrolera en las Malvinas y rechazó la presión opositora para sumar más buques en el archipiélago. Dijo que busca encontrar una "solución razonable". Al mismo tiempo, el Ministerio de Defensa negó que fuera a reforzar la presencia militar ante el inminente inicio de una exploración petrolífera y gasífera.

Foto: EFE
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El primer ministro británico Gordon Brown se mantuvo firme ayer sobre su derecho a buscar petróleo en las Malvinas, pero también preocupado por encontrar una solución "razonable" para evitar otro conflicto armado como el que enfrentó a los dos países hace 28 años.

Al mismo tiempo, el Ministerio de Defensa negó que fuera a reforzar la presencia militar como señalaba un tabloide después de que Argentina, que continúa reivindicando su soberanía sobre el archipiélago, endureciera el tono ante el inminente inicio de una exploración petrolífera y gasífera británica que considera "ilegítima".

"Esto es perforación petrolera que es exploración para el futuro. Está perfectamente dentro de nuestro derecho hacer esto", declaró Brown a la emisora local inglesa Real Radio.

Según consignaron ayer por la mañana portales de noticias internacionales, Brown dijo: "Nosotros hemos hecho todas las preparaciones que son necesarias para asegurar que los isleños de las 'Falkland' (Malvinas) estén bien protegidos".

Interrogado acerca de la información publicada por The Sun sobre el envío a las islas de un destacamento naval formado por tres barcos, Brown respondió: "No voy a hacer declaraciones sobre lo que puede o no puede pasar".

El embajador de Argentina ante la ONU, Jorge Argüello, afirmó este jueves en una entrevista con un medio de su país que en Gran Bretaña hay sectores que agitan "el fantasma bélico".

"No es la primera vez que desde el Reino Unido, sea desde el oficialismo o sea desde la oposición, se agita el fantasma bélico", dijo el diplomático argentino a la agencia oficial Télam.

El potencial de hidrocarburos en la cuenca de las Malvinas, cuya economía estaba basada hasta ahora esencialmente en la pesca y la ganadería, constituye uno de los puntos de mayor fricción en la larga disputa por la soberanía, que Argentina canaliza actualmente por vía diplomática.

La presidenta de Argentina, Cristina Kirchner, firmó el martes un decreto que obligará a pedir autorización previa a los barcos que transiten entre los puertos de su país y las Malvinas, o atraviesen sus aguas jurisdiccionales (hasta 200 millas náuticas de sus costas) en dirección a las islas, y debería dificultar por tanto la exploración petrolera.

El gobierno británico, que se ha esforzado desde el principio por evitar una escalada verbal, estimó que la disputa actual era "diferente" del conflicto que en 1982 condujo a los dos países a una guerra de 74 días que concluyó con la rendición de las tropas invasoras de la entonces dictadura militar argentina, y 649 muertos argentinos frente a 255 británicos.

"Creo que las conversaciones razonables van a prevalecer en este asunto", declaró Brown.

El opositor William Hague, portavoz conservador para temas de Relaciones Exteriores y probable futuro ministro, llamó el miércoles al gobierno a incrementar su presencia militar en la zona de las Malvinas, argumentando que no debe haber la "menor duda" sobre la soberanía británica de las islas ocupadas desde 1833.

El ministerio de Defensa británico anunció sin embargo este jueves que "mantiene" sin cambios la fuerza de disuasión existente en el archipiélago, compuesta por recursos en tierra, mar y aire.

Argüello respondió a las declaraciones de Brown, afirmando: "Los conservadores le están pidiendo (a Brown) que mande más refuerzo militar a las islas, sugiriendo la amenaza militar por parte de Argentina, lo cual es un desatino", advirtió el embajador a la porteña radio América.

"La respuesta de Brown (a ese pedido) es: 'Señor, no hace falta que el Reino Unido mande tropas porque tenemos tropas más que suficientes para defender las islas en caso de un eventual ataque militar'. Es por lo menos una idea imprudente hablar de esto en el marco de una negociación diplomática, democrática y bilateral que viene siendo postergada", insistió el embajador.

Mientras tanto, la prensa británica anunció la llegada este viernes de la plataforma petrolera "Ocean Guardian", contratada por la compañía británica Desire Petroleum, que debería empezar a perforar casi de inmediato a 100 millas (160 km) al norte del archipiélago.

El gobierno argentino ha prometido tomar las "medidas adecuadas" para frenar las prospecciones en las islas, que según Desire podrían llegar a contener hasta 3.500 millones de barriles de petróleo recuperable, y presentará la próxima semana su caso ante el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.

En el Gobierno argentino celebraban anoche con el dato de que las acciones de las compañías involucradas en la exploración petrolífera en Malvinas cayeron entre el 6 y 22 por ciento en lo que va del mes. Se lo anotaban como un éxito de su política.

Ayer, la Asamblea Legislativa de Malvinas expresó en un comunicado que "no le sorprende a nadie que Argentina se comporte de este modo, pero sin embargo es decepcionante cuando ocurre" y ratificó que "la exploración continuará como está planeada".