Funcionarios emigrantes: una constante del gobierno de Jaque

Al gobernador le costó armar su gabinete cuando asumió y le cuesta también mantenerlo. En sus tres años de gestión, al menos 85 se fueron. Es decir un promedio de dos por mes. Escándalos, diferencias políticas y la emigración hacia el Ejecutivo nacional son las claves del abandono que ha tenido Jaque.

Foto: MDZ
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“Se me hace imposible seguir adelante. Nos vamos todos”. Con esta frase, Juan Carlos Aguinaga dejó su cargo de ministro de Seguridad y fue el primero de una serie de portazos de los al menos 85 funcionarios que abandonaron la función pública en los tres años que lleva de gestión Celso Jaque.



Juan Carlos Aguinaga cuando renunció.

Es que a Jaque no le resultó fácil armar su gabinete cuando en diciembre de 2007 se puso el traje de gobernador, y tampoco le ha resultado tan sencillo mantener funcionarios, en una gestión en la que la mayoría de la población descree. Los motivos: las diferencias de criterios, los enfrentamientos, los escándalos y la emigración de algunos hombres hacia cargos en el gobierno nacional.

El sensible ministerio de Seguridad es la cartera que más funcionarios ha perdido.

Juan Carlos Aguinaga, del Partido Demócrata había llegado al gobierno jaquista como un extrapartidario para ayudarle al malargüino a llevar adelante su "plan" de bajar el índice de inseguridad en seis meses. Aquel caballito de batalla de campaña cuya promesa se transformó en una mentira para el electorado porque nunca se pudo lograr.

Apenas llevaba cuatro meses en su cargo, Aguinaga –el 16 de abril de 2008– dijo basta y se fue con fuertes críticas hacia el Ejecutivo nacional. Denunció falta de recursos financieros y presiones para que echara al subsecretario de Seguridad, Carlos Rico acusado de haber participado del centro de torturas D2, quien finalmente abandonó también el gobierno.


Rico acusado de haber participado del aparato represor de los '70.


En ese remezón además hicieron las valijas el subsecretario de Relaciones con la Comunidad, Sergio Miranda; el jefe de Gabinete, Gustavo Maradona, el director de Inteligencia Criminal, Carlos Morales; el director de Investigaciones, Pedro Chacón; el director General de Policías, Jorge Guerrero, el director de Planeamiento Estratégico, Jesús Cardozo.

A esa sensible cartera llegó el 21 de abril de 2008 como titular el entonces diputado provincial peronista Carlos Ciurca con un nuevo equipo que también tuvo sus bajas.

Llevó a Orlando Rosas como subsecretario de Seguridad y éste duró poco tiempo en su cargo. Pero el que batió todos los récords fue Alejandro Bermejo (actual intendente de Maipú) quien se hizo cargo de la subsecretaría de Relaciones con la Comunidad, pero veinte días después renunció “por razones personales”.

En la era Ciurca también desembarcó elabogado penalista Gianni Venier como director de Inteligencia Criminal y luego abandonó el cargo aduciendo “incompatibilidad” en la función con su tarea profesional.

La Dirección de Inteligencia tuvo también a Carlos Aranda quien después asumió como ministro de Seguridad. Ese organismo estuvo mucho tiempo sin titular y luego nombraron provisoriamente al policía Darío Irrutia de manera ilegal porque allí debía estar un civil. Este último dejó el cargo en abril de este año de forma vergonzosa cuando al ser encontrado en un auto sin patente del ministerio de Seguridad con una mujer, fue perseguido por un móvil con dos policías a los que gritó y  amenazó con un arma.


Con un círculo blanco, Irrutia, el controvertido ex director de Inteligencia.


Otro que tuvo que irse del ministerio de Seguridad en medio de un escándalo fue el director de Seguridad Vial, Heriberto Ojeda. Es que fue acusado de entregar de forma fraudulenta licencias en la Zona Este. Perseguido por  estas irregularidades presentó su renuncia en agosto de 2010.

Juan Carlos Castillo, jefe de la Unidad Aérea Policial renunció cuando se conoció  que había utilizado de forma irregular el helicóptero de la fuerza y que cobraba a los pilotos por darles clases de vuelo. El caso se conoció en abril de este año y tuvo que dar un paso al costado.


Juan Carlos Castillo, el "lobo del aire" que tuvo que dar un paso al costado.


Armando Párraga quien se desempeñaba como jefe de la Patrulla de Rescate  fue retirado de su cargo envuelto en la polémica por la muerte del guía de montaña Federico Campanini que murió en el cerro Aconcagua.

Otro que dijo adiós fue Erwin Cersósimo que era subsecretario de Relaciones con la Comunidad con Carlos Aranda como ministro. Cersósimo se fue a la municipalidad de Maipú, de donde es oriundo y se hizo cargo de la jefatura de Gabinete.

Cuando un legendario peronista dijo chau

Otra de las salidas que produjo un gran cimbronazo en el Ejecutivo fue la del ministro de Gobierno, Juan Marchena.

El legendario justicialista se fue en octubre de 2008, con una carta de renuncia que decía que “no puedo continuar desempeñándome en esta tarea porque existen diferencias metodológicas y políticas que obstaculizan el desarrollo de nuestra gestión”. Es que Marchena nunca congenió con el secretario General de la Gobernación, Alejandro Cazabán, el hombre que más poder maneja en la gestión de Jaque.


Marchena, un importante ministro que perdió Jaque. 


Con Marchena se fue Edgardo Valenzuela, subsecretario de Relaciones Institucionales. Ese lugar fue ocupado por Leonardo Giacomelli, que lo dejó para asumir como senador provincial.

En el ministerio de Gobierno también dijo adiós Pablo Salinas, coordinador de Derechos Humanos. Partió un día después de Aguinaga (en abril de 2008) con el que había tenido un fuerte enfrentamiento porque éste tenía a Carlos Rico en su gabinete.

A Salinas lo reemplazó Alfredo Guevara, que en setiembre de 2008 también se fue junto con Diego Lavado, subsecretario de Justicia y Derechos Humanos y Mariana Hellin del Instituto de la Mujer.


Pablo Salinas se fue de Derechos Humanos por sus diferencias con Aguinaga.


Los tres dieron un paso al costado mostrando malestar porque Jaque había anunciado mano dura en el Pacto Social por la Seguridad.

Jorge Gabutti, que se hizo cargo de la subsecretaría de Trabajo, cuando Mario Adaro emigró como titular del ministerio de Gobierno, también abandonó el barco. Se fue en febrero de 2010 para asumir como camarista laboral y hace poco pasó la prueba del Senado para ser juez de Cámara de la Segunda Cámara del Trabajo.


Escándalos en Desarrollo Humano

El ministerio de Desarrollo Humano no quedó exento de la partida de funcionarios.
Su ministra, Silvia Ruggeri se fue en diciembre de 2009 empujada por Cazabán que anunció su renuncia en los medios y porque Carlos Ciurca  la socavaba para que dejara el cargo que finalmente asumió él.


La salida de Ruggeri en Desarrollo provocó la bronca del Sector Azul.


Hubo gran malestar en los Azules (línea de la que es Ruggeri) por la salida de la mujer oriunda de Maipú, tierra de Adolfo Bermejo.

Con Ruggeri se fueron Patricia Di Cataldo (del riñón de Rubén Miranda, intendente de Las Heras), subsecretaria de Desarrollo Humano y Comunidad y el subsecretario de Familia, Hernán Hernández.

Desarrollo Humano también estuvo marcado por los escándalos. En octubre de 2008 Ariel Guirín, director Juventud presentó su renuncia luego de haber protagonizado un escándalo, con piñas incluidas, en boliche de Rodeo del Medio. Pero lo reciclaron y hoy está en OSEP, aunque Guirín padeció un accidente vascular.


Funes estuvo a cargo de la Dinaf.

La revolución en Desarrollo Humano no terminó ahí. En setiembre de 2009 Ruggeri echó a David Funes, titular de la Dinaf (Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia) por una catarata de 36 denuncias en su contra y se fue acusado de “incumplimiento de deberes de funcionario público”.

El titular de la Dirección de Adultos Mayores, Juan Carlos Scipioni también se fue del gobierno de Jaque en febrero de 2010 cuando denunció que en el hogar Santa Marta. En su carta de dimisión dijo que se iba por “motivos personales”.


El título trucho de un funcionario que le dio dolores de cabeza a Jaque

En el ministerio de Infraestructura que conduce Francisco Pérez las salidas se dieron en fila.
El caso más resonante es el del ex subsecretario de Hidrocarburos Osvaldo Musso que había falseado su título de ingeniero y además tenía antecedentes penales. En setiembre de 2008 renunció antes de que se diera a conocer que tenía un título trucho de ingeniero que él ostentaba.


Musso, el que truchó su título.

Con él se fue la directora de Petróleo, Mónica Carmona, que fue reemplazada por Miguel Sotomayor, un hombre experto en hidrocarburos que asumió en octubre de 2008 en su cargo en el que estuvo sólo dos meses y se fue porque en el Ejecutivo lo ningunearon y nunca llegó afectivamente a tomar las riendas de su cargo.

Ese lugar quedó en manos de Daniel Cibeira, ex ejecutivo de la empresa Skanska, de figura controvertida porque tiene una empresa que presta servicios a firmas petroleras pero igual sigue en el gobierno.

En mayo de este año Pablo Navarra  dejó su lugar como director de Minería y en su lugar asumió Adriana Blesa que ya le hizo pasar un papelón al ministro Pérez cuando se metió a cuestionar a los diputados por un proyecto para dejar adherir a la Ley de Inversiones Mineras y la criticaron de lo lindo.

En la dirección de Vías y Medios de Transporte, Estela Yubatti renunció en agosto de 2008 “por cuestiones personales”. Lo cierto es que se fue en medio de denuncias por irregularidades en la adjudicación de licencias de taxis.

A ella la sucedió Andrés Da Rold, un joven funcionario que renunció a su cargo para ser candidato a senador, y hoy está en la Legislatura. 


Un aquelarre en el ministerio de Salud

El Ministerio de Salud que conduce Juan Carlos Behler fue un verdadero aquelarre con dimisión de funcionarios cuestionados y otros que se enteraron de casualidad que habían sido echados.

El peregrinar en este ministerio ha sido incesante. De hecho, Sergio Saracco, anterior ministro renunció pero se quedó en las filas del gobierno, en el área de Toxicología como personal de planta.

Pero con el desembarco de Behler, varios tuvieron que partir. Uno de ellos fue Pedro Masman, subsecretario de Gestión que en mayo de este año fue echado por el ministro y reemplazado por Enrique Quesada. Antes de Masman en el mismo cargo, cuando arrancó la gestión había estado Antonio Gómez.

Masman fue echado por el ministro Behler.


Silvia Dávila, directora de Atención Primaria de la Salud fue separada de su cargo en abril de este año y ella se enteró de forma sorpresiva cuando preguntó si tenía que firmar unos documentos correspondientes a su área y le contestaron “no hace falta doctora, usted ya no trabaja más acá”.

A Carlos Delamarre que era director de Nutrición e Higiene de la Alimentación lo echaron en octubre de 2009. El telón de fondo fue el escándalo del tomate triturado trucho de la familia del subsecretario de Planificación y cuñado de Jaque, Ricardo Landete y la fuerte puja entre éste y el ex ministro de Salud, Sergio Saracco.

Los directores de los principales hospitales también dejaron la función. Entre ellos están el del hospital Central, José Ascar, el del Lagomaggiore; José Moschetti, del Notti, Viviana Vallone; del hospital Regional de Malargüe, María Fernanda Caldentey, del Paroissien, Norma Pedernera.

El director del hospital Sacaravelli de Tunuyán, Jorge De Pedro fue removido   en medio de denuncias por abandono de persona y el uso del  laboratorio del hospital para fines privados.
También sacaron a Fanny Páez del hospital Sícoli de Lavalle y hoy lo conduce Oscar Arrieta, cuestionado porque en el nosocomio que él dirige un médico se negó a atender a una joven embarazada y su bebé murió.

En el hospital Lencinas renunciaron el  director ejecutivo Enrique Carubín y Daniel Vargas como director asistencial. Los médicos se fueron en mayo de 2009 en medio de la crisis de la gripe A denunciando falta de apoyo y de dinero para combatir la enfermedad. Un mes después Carubín falleció y se desató una polémica en cuanto a su muerte ya que los trabajadores del Lencinas acusaron al entonces ministro de Salud, Sergio Saracco.

Al nosocomio llegó para hacerse cargo de la dirección Liliana Lima que duró pocos meses en el lugar y ya fue removida.

Sergio Vignaud, el ex director de Recursos Humanos en Salud fue echado en octubre de este año cuando se dio a conocer que el funcionario le había hecho un juicio al Estado por más 13 millones de pesos por su tarea como negociador en las paritarias de salud.


Vignaud, el que quiere ser millonario.


Según Vignaud, esa no era su tarea, entonces reclamó ante la Fiscalía de Estado que avaló su pedido. Cuando saltó a la luz el hecho, Jaque lo mandó a echar.


El adiós de Iris Lima que no supo conducir la DGE

Iris María Lima, la titular de la Dirección General de Escuelas fue separada de su cargo en julio de 2009 y en su lugar nombraron a Carlos López Puelles.

Lima se fue de la DGE por no tener cintura política y sobre todo por no poseer muñeca para manejar la cartera de educación. “Tita fue maestra, profesora, supervisora y hasta directora y aún así no supo entender qué pasaba con la Educación", dijo Jaque en la salida de Lima.

Después, la mujer fue nombrada asesora de Jaque y estuvo sólo dos días en su nueva tarea.

En la DGE también dijo adiós la subsecretaria de Planeamiento de la Calidad  Educativa, Livia Sández. Se fue en marzo de 2010 con un fuerte enfrentamiento con Carlos López Puelles.
Además, en marzo de 2009 partió el director de Recursos Humanos, Sebastián Brizuela con una durísima carta en la que alegó “trato descortés y enojadizo” de parte de Iris Lima.
María Isabel Pérez, directora de Educación Media dio también un portazo en marzo de 2009 enojada con la gestión.

Livia Sandez se fue enfrentada con  López Puelles.


Otra que se enojó fue la directora de Educación Inicial Rosa Muñoz y renunció en junio de 2010. “Yo no puedo hacer nada desde este ámbito gubernamental” dijo.

Domingo Godoy, director de Administración se fue en 2008 porque cometió un error de cálculo ofreciendo en paritarias una suma de plata que no se podía pegar y generó malestar y el primer paro docente.

El encargado de prensa Federico Valenti fue desplazado de su cargo en setiembre de 2008 luego de que le quisiera ofrecer 300 pesos a la madre de un alumno para que no se quejara porque su hijo se había ensuciado la ropa con pintura en el marco del programa Paraguas por la Paz.

A María Eugenia Carbonari, directora de Apoyo Psicopedagógico y Comunitario le pidieron la renuncia por sus declaraciones sobre el supuesto abuso de una chica en una escuela de Rivadavia. La funcionaria dijo que la joven se “había prestado a un juego sexual” y eso marcó el camino de su salida.


Producción modificó a varios funcionarios

En el ministerio de Producción el primero en salir fue su titular Guillermo Migliozzi por sus errores de gestión, pero hoy es asesor del gobernador. A su lugar llegó Raúl Mercau y Pablo Gómez Riera abandonó la subsecretaría de Programación Alimentaria. Antes había marcado su salida Jorge Giunta en la subsecretaría de Promoción Industrial.

Caballero, en el medio, se fue cuestionado.

En la dirección de Fiscalización y Control, en setiembre de 2009 echaron a Alfredo Caballero luego de que se conocieron irregularidades en el área en la que se desempeñaba.

En Contingencias Climáticas, área encargada de la lucha primero estuvo Eduardo Martín  y en agosto de 2009 asumió Raúl Pérez que hoy tampoco está en ese cargo.

El director Provincial de Ganadería Rodolfo Huerta también fue cambiado.


El ministerio de Cerroni cambió algunas caras

En el ministerio de Hacienda que conduce Adrián Cerroni tuvo sus cambios.

Oscar Herrera León que atracó con Cerroni como subsecretario de Financiamiento fue separado de su cargo.

Lo mismo le pasó a Alicia Chacón, directora de Rentas, al director General de Administración, Flavio Mantovan Scaramella, al titular del programa Mendoza Productiva, Luis Farina y a la directora de Finanzas, Roxana Tejada.

 

En la cartera de Cazabán también partieron funcionarios

La secretaría General de la Gobernación que comanda Alejandro Cazabán tuvo sus bajas.

Al comienzo de la gestión de Jaque Diego Bossio se desempeñaba como titular en la subsecretaría de Gestión Pública, lugar que dejó para irse primero al Bando Hipotecario y después a la Anses.


Bossio, el funcionario que le duró poco a Jaque.


En su lugar quedó Rodrigo Ruete que al poco de asumir también emigró y se fue con Bossio al Anses.

En la cartera de Cazabán también se fue Gustavo Antonioli que estaba al frente de la Casa de Mendoza en Buenos Aires.

Otro que se fue es Arturo Sanpedro de la dirección de Administración.

Lautaro Vicario que se desempeñó como coordinador de Prensa de Jaque al principio de su gestión se fue a la Casa de Mendoza en Buenos Aries y después también dejó este lugar.


El escándalo de los Cadillacs salpicó a Turismo y Deportes

El escándalo que se originó con la contratación de manera irregular por la actuación de Los Fabulosos Cadillacs y que generó la imputación de algunos funcionarios salpicó en las secretarías de Turismo y Deportes con la salida de funcionarios.

Fernando Nardi, director de Administración y cuñado del secretario de Turismo Luis Böhm abandonó el barco en agosto de 2009 cuando se vio involucrado en el Cadillacgate.

Beatriz Barbera renunció y largó acusaciones.


En Deportes, su titular, Beatriz Barbera renunció diciendo que “en el gobierno hay funcionarios que tiran para atrás”. Su  secretaría también estuvo involucrada en el caso de los Cadillacs y ella tuvo que ir a declarar a una comisión especial en la Legislatura.

También se fue José Ferreyra, director de Deporte Organizado y Alto Rendimiento.
 

Las bajas de la secretaría de Cultura

La secretaría de Cultura que está en manos de Ricardo Scollo tuvo también sus bajas.

Apenas iniciada la gestión, León Repetur, director de Producción y Exportación Cultural y Javier Ozollo, director de Gestión Cultural renunciaron, según adujeron por “diferencias de criterio”.

Ozollo y Repetur, de los primeros en renunciar en Cultura. 


En 2009 cuatro funcionarios dimitieron. Se trata de Diego Bosquet que renunció a la dirección de Patrimonio por presiones políticas y por falta de apoyo.

También se fue el jefe de Prensa, Juan Carlos Fernández  y Alberto Carmona –hermano del secretario de Medio Ambiente Guillermo Carmona que en los últimos días estuvo en la cuerda floja– que dejó la dirección de Producción Cultural.

Jorge Marios, coordinador de Acción Territorial, presentó su dimisión en medio de una disputa con la gente con la que trabajaba.

También se fue el director de Administración, Adolfo Rizzo.


También en el IPV y el EPAS

En el Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS) también hubo cambios. Allí estaba como titular José Luis Mendoza y fue reemplazado por Javier Montoro.

Otra a la que le pidieron la renuncia es Rosa Amaya que ocupaba un cargo en el directorio del Instituto Provincial de la Vivienda se fue por “motivos personales” pero pesaba sobre ella una denuncia por coacción agravada y ella se defendió diciendo que su salida era de “índole político”.