Y después de Aranda… ¿Hay plan?

Su renuncia se evaluaba hasta hace días pero luego estalló la crisis policial en todo el país. Dicen que ahora renunció él, “en el momento indicado”. El próximo ministro será un peronista que vendrá con el sello de garantía de Pérez, Ciurca y Aranda, pero sería del riñón del vicegobernador.

Foto: Nacho Gaffuri / MDZ
Foto: Nacho Gaffuri / MDZ

Fue por sorpresa luego de la solución a la crisis policial. Pero el ya ex ministro Carlos Aranda -ocupaba la cartera de seguridad desde el 21 de diciembre de 2009 cuando Celso Jaque era gobernador- encabezará la fila de cambios de gabinete que Francisco Pérez tenía pensado poner en marcha antes de fin de año.

Parece que Aranda, luego de resolver la crisis policial con la que empezó la semana por “efecto contagio” de otras provincias, se ganó el derecho de elegir la oportunidad de su salida. En Mendoza la solución fue con un saldo de tres saqueos concretos, varios detenidos, y una docena de intentos de golpe a comercios que abortó la propia policía. Un panorama diferente al resto de las provincias en las que hubo un total de 12 muertos y unos 2.000 comercios saqueados en total.

Los rumores a esta hora de la tarde son muchos. Pero los núcleos duros de Pérez tanto como del vicegobernador se han juramentado silencio. Lo mismo, los intendentes. Lo único que se sabe es que el próximo ministro también sería del riñón de Carlos Ciurca. Para darle tranquilidad a la policía después de una semana terrible; el mensaje dirá que el nuevo funcionario de la seguridad mendocina traerá una especie de “sello de garantía” de Ciurca, del saliente Aranda, y por supuesto del gobernador, que mañana haría el anuncio.

La inseguridad es una de las mayores preocupaciones y demandas de los mendocinos, junto con la inflación. Y la gestión de Aranda, de un perfil alto y policial, venía golpeada por los últimos crímenes resonantes: Los asesinatos del defensor Marcos Derpich, el médico Sebastián Prado y el taxista José Moreira fueron los últimos. Aunque la estrella declinante de esta gestión comenzó con el brutal asesinato de Matías Quiroga en marzo de 2012. El problema es que después no hubo quien se hiciera cargo del sillón más caliente del gobierno. Otros asesinatos que jaquearon al poder fueron los del empresario José Dalmau en enero de 2011; y el de Micaela Tati en el Barrio La Gloria. Hubo varios más, claro.

En las últimas semanas el nombre de Aranda aparecía en todas las especulaciones de cambio de gabinete, pero la crisis policial pareció darle aire a un ministro que era muy cuestionado por el entorno político del gobernador Pérez y por algún sector del peronismo. Baste recordar que el sábado pasado en nuestra radio, el senador azul Adolfo Bermejo dijo que la cartera de seguridad tenía un fuerte desgaste. Y hoy Aranda renunció. “Se ganó la posibilidad de elegir el momento para irse” dijo alguien que le conoce bien y que sabe de las aspiraciones políticas del ex ministro, quien busca ser candidato a Intendente de Capital en dos años más.

Hay que reconocer de Aranda que nunca dejó de poner la cara con las víctimas, y con la policía. Aunque semejante compromiso no constituye un plan de seguridad, le alcanzó para mantener algunos de los grandes problemas a raya. Incluso se va con la crisis policial resuelta y el presupuesto del área presentado. Las deuda de la gestión serán los asesinatos sin resolver y el avance del narcotráfico.

En las especulaciones caben todos los nombres, aunque hasta ahora se sabe que los "pre" candidatos cantados como Eduardo Bauzá, Sergio Rocamora, Emilio Caram, y Félix González estarían descartados.

Se fue Aranda. La pregunta es… ¿Hay plan?