El piloto de cuatriciclos Marcos Patronelli, quien venía como cómodo líder en el Rally Dakar
Argentina-Chile 2010, se enfureció hoy contra los organizadores de la competencia y aseguró que no iba a correr más allí, pero finalmente se calmó, recapacitó y dio marcha atrás con su
explosiva declaración.
Patronelli se enteró que lo habían sancionado con tres horas de recargo y estalló contra los organizadores, aunque a la noche le dijeron desde la organización que todo fue una confusión y, disculpas de por medio, le levantaron la sanción. A quien no le perdonaron la sanción fue al mendocino Sebastián Halpern. Fue penalizado con tres horas de recargo, acusado de haber recibido ayuda externa. En concreto, fuentes extraoficiales dicen que la polémica fue por tres cubiertas que el mendocino habría utilizado de una asistencia no registrada.
"Simplemente nos calmamos un poco después de todo lo que dijimos, Pero no pasó nada, ahora a correr", relató algo más aliviado Marcos Patronelli.
De esta manera, tras conocerse el levantamiento de la pena, el piloto salió a bajar los decibeles de sus resonantes declaraciones previas.
"Estoy muy tranquilo, ahora sigue todo normal, el evento está muy bueno y el Dakar es muy lindo", sostuvo en declaraciones a un canal del cable.
Una vez resuelto el conflicto, Patronelli enfocó sus palabras en lo que resta de la competición y subrayó que las próximas etapas de la carrera "se ganan con la mente" y aclaró que "no hay
que confiarse ni cometer errores".
Previamente, al ser anoticiado de la sanción en su contra, el piloto había afirmado: "Estoy muy mal, es un día horrible. Es una mentira grande como una casa, porque me penalizan por algo que no está justificado. Es una lástima, ya que veníamos con una diferencia grande, era espectacular".
Pero las críticas fueron subiendo de tono y el piloto argentino lanzó una catarata de acusaciones contra los directivos.
"No les podemos dar el gusto. Las injusticias no se pueden perdonar y acá hay cosas raras. Hay gente de adentro que no nos quieren", agregó en declaraciones formuladas a la prensa desde
Antofagasta, Chile.
El ahora escolta de la competencia no frenó con su enojo y aseguró que desde la organización "buscaron algo para que los Patronelli queden afuera" "Como argentinos no nos quieren en nada, no le den bola a este Dakar. Los Patronelli no corremos nunca más, esto es una vergüenza", arremetió.
Esa parecía ser la decisión definitiva de Marcos Patronelli, quien inclus habló de "hacer una denuncia" contra la organización.
Sin embargo, horas después llegó la calma y tras reunirse con los directivos del Dakar determinó continuar adelante en la competencia, ahora como escolta de su hermano Alejandro, quien se había solidarizado con él y también se iba a retirar pese a no haber sido sancionado.
El segundo en la general entre los cuatriciclos había advertido el viernes que alguien le saboteó el vehículo al aflojarle un tornillo, lo que generó que se le saliera la rueda trasera izquierda.
Marcos Patronelli: