Después de un período cuentas holgadas, que habilitaba para repartir y derrochar, este año el Tesoro del Estado provincial va camino a mostrar, nuevamente, números en rojo. Justamente en este año, cuando al gobierno de Celso Jaque le lloverán reclamos de asistencia desde los más diversos sectores.
Esta semana el ministro de Hacienda, Adrián Cerroni tuvo que reconocer públicamente que es complicada la situación de las cuentas del estado. Entre otras cosas lo atribuyó a mayores gastos generados por la necesidad de prevenir y combatir con urgencia la Gripe A.
Sin embargo, antes de que la pandemia tuviera efecto visible en la economía de Mendoza, el balance de las cuentas provinciales ya mostraba –al finalizar junio- 83 millones de pesos de déficit en su resultado operativo. Se estima que podria llegar a mas de 300 millones a fin de año. Esto, sin contar la amortización de la deuda pública que obliga a liquidar 361 millones de pesos a lo largo de este año.
En vistas a futuro: si la Provincia continuara con el ritmo de erogaciones corrientes que tuvo en el primer semestre, gastará 500 millones de pesos más de lo que había propuesto el Ejecutivo en el Presupuesto 2009.
En la mitad del año ya se gastaron 2.803 millones de pesos en gastos corrientes, de los 5.086 millones previstos para todo el año. Allí el mayor peso es el costo del personal, por el cual se liquidaron 1.724 millones. En segundo término están las transferencias a los municipios que suman 719 millones de pesos de enero a junio.
Por otra parte, el ingreso de dinero a las arcas provinciales no muestra mejores perspectivas: si hacemos una estimación de la recaudación de impuestos, regalías y otros ingresos habituales en base a lo que ocurrió en el primer semestre, concluimos en que este año entrarían a las cuentas públicas provinciales 469 millones de pesos menos de lo que había sido calculado en diciembre del año pasado, cuando se sancionó el Presupuesto 2009.
Muchos analistas habían advertido en aquel momento que la recaudación tenía metas optimistas para un año que ya entonces se visualizaba complicado, como consecuencia de la crisis internacional.
Sin embargo, la necesidad de no mostrar problemas en un año electoral pudo más que la racionalidad y se dibujó un estimado de ingresos demasiado alto, que dejaba margen para mostrar un año tranquilo.
Entre los tributos que cobra la Provincia, viene flojo Ingresos Brutos, justamente el principal en la “torta” de ingresos a Rentas. Entraron 522 millones de pesos en los primeros seis meses, de los 1.318 millones estimados en el año. Por efecto de la recesión, ese tributo que abonan empresas -especialmente comercios, servicios- y profesionales independientes no mejorará su aporte en el próximo semestre; sino, por el contrario, es muy probable que empeore.
El cobro de regalías, en cambio, mantiene el equilibrio con 355 millones en el primer semestre; que podría igualar y superar a los 667 que prevé la Ley de Presupuesto para el año completo. Eso dependerá del comportamiento del dólar en los próximos meses: si se devalúa la moneda podría mejorar ese ingreso.
Los envíos de dinero desde la Nación han estado llegando de manera “prolija”, si se compara con lo que el Ejecutivo esperaba el año pasado. El problema es que si Jaque llegara a necesitar más dinero para afrontar el segundo semestre, posiblemente tendrá más dificultades para conseguirlo puesto que el gobierno central también recaudará menos en los próximos meses en impuestos como IVA y Ganancias, por la misma situación económica recesiva.
Con todo, la optimista ley madre de Mendoza, que esperaba en este año un superávit de 774,5 millones de pesos (el 12% de los ingresos); se llevará una verdadera desilusión: ya, a mitad de año, hay 83 millones de pesos en rojo y la administración comunicó que la crisis llega ¡el próximo semestre!
¿Soluciones?
El viernes pasado, cuando MDZ le preguntó al vicegobernador Cristian Racconto por el mal estado de las cuentas públicas, respondió que están esperando un informe de Hacienda “para ver qué medidas vamos a implementar”.
Ya se ha hablado de utilizar el Fondo Anticíclico, un dinero ahorrado por la provincia en los últimos años que alcanza solamente 146 millones de pesos, la mitad de lo que representan los sueldos estatales de un mes.
También la emisión de un bono para cancelar deudas con proveedores ha estado en estudio. Con este instrumento se les trasladará el problema financiero a quienes prestan servicios o venden bienes al Estado, explica el Ieral en su último informe mensual.
Otra opción es la reducción de la obra pública. Este año se había programado un gasto de 600 millones de pesos en obras. Sin embargo, pasadas las elecciones “habría una menor presión política para cumplir con estos montos, por lo que es esperable una reducción en este rubro”, analiza el instituto de estudios económicos de la Fundación Mediterránea.
En resumidas cuentas (más resumidas que nunca), Jaque y su gabinete tendrán que afinar el lápiz y medir por dónde podrían ajustar los números para cubrir el inevitable déficit fiscal. Claro que en Economía siempre se dice que se puede hacer y dibujar muchas cosas, lo único que no se puede hacer es evitar las consecuencias.
Las cuentas públicas van al rojo absoluto
La administración de Jaque se encuentra en aprietos: en la primera mitad del año el balance fiscal ya muestra 83 millones de déficit. Gastan más y recaudan menos. El rojo podría superar los 300 millones a fin de año.