Godoy Cruz comenzó la temporada con la idea de conservar su lugar entre los 20 equipos de la patria futbolera. Tras 38 finales, el Tomba logró su objetivo y aquí están los números del cuadro cuyano que logró lo que antes nadie había logrado en la región.
El Expreso jugó el Apertura y el Clausura con un total de 38 encuentros. Ganó 6 en la primera mitad del año y 7 en la segunda. En Total empató 10 y perdió 15, con 48 goles a favor y 54 en contra. Obtuvo 49 puntos con lo que se aseguró el 43% de las unidades en juego.
En el Malvinas Argentinas disputó 19 pleitos: ganó 8, empató 5 y perdió 6. Convirtió 25 goles y recibió 23. Obtuvo 29 puntos (51% de las unidades en disputa).
Fuera de Mendoza jugo también 19 pero los números fueron diferentes. Ganó 5, empató 5 y perdió 9. Marcó en 23 ocasiones y su valla fue derrotada en 31. Sacó 20 puntos de 57 en juego (35%).
El goleador del equipo fue Leandro Caruso con 14 goles en total. 6 en el Apertura y 8 en el Clausura, aunque no fue el único que aportó con goles a la gesta bodeguera.
Figueroa gritó en 9 ocasiones, Borghello 7, Aguirre y Jairo Castillo convirtieron 5 goles cada uno y sólo en el Apertura.
Sigali aportó 3 festejos y Jiménez 2. Con uno se anotó Formica y Encina, para llegar la buena suma de 47 goles. Con un promedio de 1, 2 goles por juego.
Con los jueces el Expreso no tuvo una gran temporada, aunque los fallos no fueron tan adversos con el correr de las fechas. En el Apertura no le pitaron penales a favor y en el Clausura 3, de los cuales 2 fueron cambiados por gol (Caruso a Independiente y Figueroa a Argentinos). El otro fue atajado por Diego Pozo y ejecutado por Caruso.
En contra, el castigo desde los 12 pasos lo sufrió en 6 juegos. Los 3 del Apertura terminaron en gol (Messera, Sand y Morel) y los 3 del Clausura no (Ibáñez le atajó a Luchetti, Fuertes y el Killy Gonzáles desviaron su ejecución).
En 38 partidos tuvo 8 expulsiones. Las reincidencias de Aguirre y Encina, una sola de Olmedo, Valles, Caruso y Salomón.
Dos árbitros fueron los que más impartieron justicia en los pleitos del Tomba, uno fue Pablo Lunati y el otro Gabriel Favale. El primero participó en 4 partidos con 2 derrotas del Expreso un triunfo y un empate.
En cambio con Favale el cuadro mendocino nunca ganó: 3 empates y una derrota. Aunque hay un juez con el que el Tomba no perdió y ese es Rafael Furchi con 3 juegos, dos triunfos y una igualdad.
En cuanto a las presencias, el que más jugó fue Nelson Ibáñez, que sólo se perdió el juego con San Lorenzo del Clausura, con 37 juegos, un total de 3.330 minutos. El Loco recibió 53 goles (28 Ap y 25 Cl) y 6 acrílicos amarillos (4 Ap y 2 en el Cl). Nunca fue expulsado.
El que menos jugó de las incorporaciones fue el chileno Sebastián Pinto, con sólo 55 minutos en 19 juegos. Ingresó desde la banca en 5 partidos de los 12 que fue alternativa. Nunca ingresó desde el minuto cero. No recibió ni amarillas ni rojas.
Para completar estas estadísticas del Expreso, falta decir que las primeras 13 fechas fueron dirigidas por Daniel Oldrá y las restantes 25 por Diego Cocca. El Gato obtuvo 11 de 36 unidades en juego, el 30,5%.
Mientras que Cocca sacó 38 de 75 en juego. El 51% de las unidades en juego.
Buenos números del equipo mendocino, que coronó una gran temporada en Primera. Ahora el desafio es el mismo pero diferente.
De nuevo se luchará por la permanencia pero con reglas no tan crueles por el promedio del descenso. Los que deberán cargar con la cruz de ser los nuevos en la categoría serán Atlético Tucumán, Chacarita y, tal vez, Rafaela y Belgrano. El Expreso ya pasó por ese karma, ya pagó derecho de piso y sigue de pie.