Creá un ambiente propicio para hacer la tarea. Los niños y jóvenes necesitan un espacio
permanente para trabajar en su dormitorio u otra parte del hogar (como puede ser un escritorio) que les ofrezca privacidad.Reservá tiempo suficiente para que se haga la tarea.
Apagá el televisor. Establecé una regla que dicte que la televisión permanezca apagada mientras
los niños hacen la tarea.Sé un padre presente. Disponé tiempo tuyo para responder preguntas y ofrecer ayuda, pero nunca hagas la tarea de un niño en lugar de él.
Establecé permiso para un recreo. Para ayudar a aliviar la fatiga de los ojos, del cuello y del cerebro mientras se estudia, se recomienda que los jóvenes cierren los libros durante 10 minutos cada hora y vayan a hacer alguna otra cosa que los distraiga.
Buscá ayuda. Si tu hijo está luchando con un tema particular, y vos no lo podés ayudar, una persona que oriente a tu hijo puede ser una buena solución. Hablá primero con la maestra de tu hijo, ella puede ayudarte.
Fuente: American Academy of Pediatrics (Academia Americana de Pediatría)