El equipo que intentará lidiar con todos los problemas que el Dakar presenta, arriba de su Toyota rojo furioso, será el que comandan Alejandro Yacopini y Marco Scopinaro. Ambos con experiencia en competencias locales, pero que estarán debutando a partir del 1 de Enero en el Rally más importante del mundo.
Aquí algunas preguntas sobre las vivencias de un Team bien mendocino.
¿Qué vehiculo utilizarán en la competencia?
Una Toyota SW4 estándar, original de fabrica, con las adaptaciones correspondientes para este tipo de competencias como el GPS. Está en un 98% terminada, restan algunos detalles menores.
¿Cómo es la preparación física y técnica que llevan a cabo?
La preparación física de un atleta tradicional, con mucho gimnasio y ejercicios aeróbicos. Después es fundamental complementarlo con muchas horas de manejo, aprovechando que en Mendoza tenemos terrenos variados y es fundamental el conocimiento para la carrera.
Nos alistamos este año en el Argentino de Cross Country, y en dos carreras en Atacama, Chile.
¿Qué expectativas mantienen?
Terminar la competencia. Por eso le pedimos a la gente que haga fuerza para que podamos completar el recorrido.
¿Cómo es el equipo de apoyo que los acompaña?
Tendremos un equipo de asistencia que se trasladará en una Toyota Hilux. Aún no definimos detalles puntuales, pero sabemos que es fundamental achicar el margen de error en este aspecto, porque la asistencia es casi tan importante como el navegante o el piloto. Son tres
patas y ninguna debe fallar.
¿Quién será el copiloto que te acompañe?
Marco Scopinaro, quien tiene la ventaja de haber trabajado unas diez temporadas organizando el Patagonia - Atacama, por el cual ha trazado centenares de kilómetros de recorrido.
Después de intentar participar en la edición del 2008 con una KTM 690, y no poder hacerlo por la suspensión de la competencia, tendrá la posibilidad de integrar el equipo de Yacopini y debutar en el Dakar.
¿Qué esperan de la travesía?
Creemos que para llegar tenemos que ser rápidos en la toma de decisiones. Sin duda la clave está en las dunas. Cuando entrenábamos a veces nos parábamos a estudiar por donde debíamos tomarlas y perfeccionarnos en eso. Las dunas del Nihuil serán claves.