En la edición 2009, Frans Verhoeven confirmó su categoría de piloto de élite, al integrar el Top 10 (8º de la clasificación general final) y al ganar en territorio sudamericano sus dos primeras victorias de etapa.
Desde entonces, Verhoeven pasó a un nivel más alto en su implicación en el rally raid. Creador de su propio team, él dejó de lado las carreras de la copa del mundo, para concentrarse al 100% en la preparación de una nueva moto, una BMW, para competir contra los favoritos.
"Desde el primero de marzo, he pasado todo mi tiempo en desarrollar esta 450cc, a hacer todas las pruebas, tanto en mi región como en Rumania. Me hace falta una experiencia en competición, pero tengo esta moto controlada, y siento que está lista para el Dakar", indicó.
"Le di prioridad al poder del motor, más que a la potencia. Y sé que puedo avanzar al máximo, sin romperla. Es una seguridad. Ahora bien, no sabemos cuál es el nivel de potencia de las 450cc en relación con las 690cc ‘controladas’. Sin duda será muy abierto. Coma y Despres siguen siendo los favoritos, pero todo puede ocurrir", concluyó Verhoeven.
Fuente: Dakar.com