Centenares de personas abarrotaron el ingreso a la Ciudad Deportiva de la capital neuquina para no perderse el ingreso de los aventureros. A su llegada, todos hacían lo mismo: aplaudían, gritaban y sacaban fotos. Todos querían ser parte de esta fiesta y a su manera.
Como sucedió en los otros lugares, los que más aplausos recibieron fueron los pilotos argentinos. Marcelo Miti, el mejor ubicado en motos, se paró en la puerta y aceleró su Yamaha a modo de agradecimiento. Mientras que el mendocino Orly Terranova, abrió su puerta y saludó a la afición, que no paró de alentarlo.
También se llevaron los vítores los camiones, ya sea los de asistencia o los de competición. Todos los conductores hicieron lo mismo antes de ingresar: tocaron sus bocinas, gesto que fue retribuido con aplausos.
El Dakar se convierte una fiesta en cada lugar por donde pasa. Este miércoles y el jueves esa fiesta estará en Mendoza. ¿Te la vas a perder?
La fiesta de la gente
Donde llega el Dakar es recibido con los brazos abiertos. Sucedió en Buenos Aires, en Santa Rosa, también en Puerto Madryn y en la pequeña localidad rionegrina de Jacobacci. Claro que Neuquén no fue la excepción.