El camino hasta llegar al predio del Complejo Deportivo Municipal está plagado de jóvenes ubicados en las esquinas más importantes del departamento. Con banderas verdes y amarillas en sus manos, ellos señalizan a las personas que desean llegar al camping.
Al llegar al parque encontramos jóvenes ansiosos de pasar una noche a pura música. Esta noche estará Nefelin -quien ya comenzó a sonar-, Calavera no chilla, Primates, Santos Guayamas, Parió la choca y, para cerrar la primer noche, Kapanga.
Los cocineros de un stand del predio.
Algunos eligieron las gradas para esperar el show, los más chicos, están en pleno parque tomando algo fresco o, los más ávidos, cuasi trepados a las gradas frente al escenario ya agitando su adrenalina con el metal de Nefelin.
Las chicas mateando tranquilas en las gradas del predio.
Choripanes, panchos y hasta costillares se están asando en la entrada al parque. Puestos de venta de ropa, artesanías y hasta de turismo también colorean el ambiente en el lugar.
De esta manera, los primeros acordes ya suenan en Rivadavia. Las pocas personas que están tranquilas bajo el escenario esperan escuchar su música, una vez más en esta tierra del este mendocino.