Tu programa de entrenamiento sólo puede se exitoso si te mantenés bien hidratado antes, durante y después de hacer ejercicios. ¿Cuánto líquido debés beber? Seguí estos consejos prácticos de la AARP:
Comenzá a hidratarte temprano. Tomá de 1 a 2 vasos de agua durante la mañana.
Llevá siempre con vos una botella de agua.
Tomá agua antes de sentir sed.
Bebé de 1 a 2 vasos de líquido, 30 minutos antes de hacer ejercicio físico.
Bebé de medio a 1 vaso de líquido cada 15 minutos de actividad física.
Recuperá el líquido perdido por tu cuerpo: calculá 2 vasos y medio por cada 500 gramos perdidos durante tu rutina de ejercicios.
Seguí bebiendo aún después de haber saciado tu sed.