Cuántas cosas han cambiado desde el simpático hombre sandwich, que repartía panfletos en la vía pública para intentar convencernos de las bondades de un determinado producto. El tiempo ha recorrido un extenso camino desde esos rústicos mecanismos, hasta llegar por ejemplo a la Web Semántica, que inteligentemente descifra nuestros intereses y nos ofrece sólo aquello que puede entrar en nuestro espectro personal de necesidad.
Infinitas esquinas se han cruzado y muchas han sido las líneas que los programadores han escrito para confeccionar nuestro futuro tecnológico. Como en una matrix real y precisa, el universo digital avanzó hasta convertirse en parte indisoluble de nuestro cotidiano.
Electrodomésticos, conexiones de banda ancha que proliferan como lo hizo en su tiempo la televisión por cable, diarios digitales que desafían los clásicos y tradicionales soportes en papel.
Y por supuesto, un amplio universo de nuevos conceptos para entender la vida on-line y por ende, lograr acercarse más a toda una generación que ha crecido rodeada de estos adelantos.
Todo se transforma
Digo adelantos y ya siento que esta palabra está oxidada y necesita refrescarse. El universo digital y sus implicancias tecnológicas ya han dejado de ser un simple adelanto, para convertirse en un cambio radical que se ramifica hasta afectar nuestra vida social, política y económica.
Desde la manera de entretenernos, hasta la forma en que adquirimos nuevos conocimientos, ergo, nos educamos. Todo ha sufrido drásticos cambios que modifican la raíz de los acontecimientos y escriben las reglas de este consorcio infinito y digital que se llama Internet.
Que se llama Siglo XXI.
Los cambios atraviesan de manera especial y profunda nuestra manera de comunicarnos y por ende, a los medios que transmiten la información que recibimos. Consumidores pasivos convertidos ahora en críticos y productores de información. Periodistas que deben someterse a estas críticas en tiempo real, y aprender de sus lectores nuevos y enriquecedores puntos de vista.
¿Qué hay de nuevo marketing?
Todo muta y todo avanza y en este perfecto fluir de datos, la publicidad y el marketing, participantes atentos de este nuevo ecosistema, se abren a las nuevas formas de acercarse a su público.
La identidad de una empresa o de un producto, ya no está únicamente delineada por lo que las mismas empresas dicen ser.
Como nuevos consumidores activos, buscamos la opinión verdadera, y esa realidad, la encontramos únicamente en otro consumidor que ya haya testeado aquello que estamos por comprar o consumir.
Alimentos, ropa, tecnología, todo pasa por el filtro de los consumidores, se muestra en la Web, se potencia y se amplifica, para luego dar paso a la decisión final de compra de un amplio universo de potenciales clientes.
En esta lucha por ser la mejor marca, las empresas se dieron cuenta que hoy más que nunca, es el cliente el que no sólo tiene la razón, sino que tiene el verdadero poder de hacer exitoso un proyecto, o convertirlo en un rotundo fracaso.
El marketing on-line habla ya de los fan-users. Comunidades digitales constituidas en torno a una marca que les provoca placer, cumpliendo y superando las expectativas anteriores a la compra. Estas comunidades se encargan de contar sus experiencias con determinado producto y aconsejar a los futuros compradores sobre las virtudes y los defectos de su decisión.
El sueño de cualquier marca es estar ahí, en la boca del consumidor, en su recomendación, en la punta de los dedos que escribirán la crítica que puede matar a una marca, o llevarla a la fama.
El marketing de proximidad se suma a esta tendencia y trata de acercarse a los usuarios de una forma mucho más personalizada. Utilizando como soporte la tecnología de transmisión de datos llamada Bluetooth, hoy nuestros teléfonos móviles se han convertido en potenciales antenas que reciben datos. Publicidad, recomendaciones, información turística, promociones. Todo es plausible de ser transmitido vía Bluetooth. Archivos de imágenes y de audio, juegos interactivos y tarjetas personales en formato digital. Nuestros teléfonos celulares hoy más que nunca, son una llave para acceder a un nuevo mundo de información.
Futuro Perfecto
Son muchos los errores que cometió y comete el hombre moderno, pero también son muchos los aciertos que han logrado cambiar viejos paradigmas y reformular anticuadas estructuras. No todo es oscuridad en los tiempos que se avecinan, la tecnología es una de las grandes ventanas que, en la medida que sea utilizada en pos del bienestar y el avance de nuestro mundo, logrará iluminar hasta el espacio más oscuro de nuestra maltrecha tierra.
Por suerte, hoy más que nunca, ese futuro depende de nosotros.
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