Los nadie

El autor del blog www.lapicesparalapaz.com ha confesado en su sitio web que cuando contempla las fotografías que se presentan en el Premio Internacional de Fotografía Humanitaria Luis Vultueña, no puede evitar recordar un hermoso y sentido poema de Eduardo Galeano. Aquí el desgarrador llamado de atención de este blog premiado por el diario 20minutos.es.

Vietnam, de Luis Sánchez Dávila (España).
Vietnam, de Luis Sánchez Dávila (España).

En Internet un buen número de páginas aficionadas a la comunicación moderna llaman la atención cada tanto sobre algunos asuntos caros de la humanidad.

Este es el caso del blog www.lapicesparalapaz.com, donde los niños son una debilidad para la autora que con sus artículos a muchos nos hace sentir que los problemas habituales no son nada en comparación con otras realidades.

Pobreza extrema e infrahumana, niños de la guerra, el sufrimiento de los más débiles, son casi los tópicos que definen el objetivo que devela este blog ocupado por el destino ajeno de los más carenciados de afecto de este mundo.

A continuación el texto del desgarrador informe "Los nadie":

Siempre cuando contemplo las fotografías que se presentan en el XII Premio Internacional de Fotografía Humanitaria Luis Valtueña, convocado por Médicos del Mundo no puedo evitar recordar el poema “Los Nadie” de Eduardo Galeano. Es inevitable, el Concurso se trata de esos olvidados, silenciados por otro tipo de ruido que no se escucha en las imágenes que retratan rostros sin esperanza.

Si aún no conocéis al genio de las palabras Eduardo Galeano, os recomiendo la lectura de “Espejos”, un buen regalo para estos días.

De la serie Tuberculosis, una enfermedad de pobres, de Juan Sierra (España).

Fotografía ganadora de Andrew McConnell. Serie fotográfica Crisis en Congo, sobre los desplazados por el conflicto armado de la República Democrática del Congo.

Los nadie

Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadie con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca.

Ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadie la llamen, aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba.


Los nadie: los hijos de nadie, los dueños de nada.

Los nadie: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos. Que no son, aunque sean.


Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no profesan religiones, sino supersticiones.
Que no hacen arte, sino artesanía. Que no practican cultura, sino folklore.
Que no son seres humanos, sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local.

Los nadie, que cuestan menos que la bala que los mata.

Eduardo Galeano.