El año de las Relaciones Karnales

El  "sicristinismo" de Celso Jaque que perjudicó a Mendoza.

Néstor y Celso, un solo corazón. Foto: Telam
Néstor y Celso, un solo corazón. Foto: Telam

En privado, admite que no tiene cómo pararse frente a ellos. Y sus colegas y ex gobernadores se lo critican. Incluso, hace poco, uno de los dirigentes más lúcidos que tiene el peronismo, el bonaerense Felipe Solá, llegó a decir que el gobernador mendocino “les tiene miedo”. Sin embargo, Celso Jaque decidió este año apostarlo todo a una sola ficha, la que tiene la letra “K” de Kirchner grabada en oro. Es, a no dudarlo, la única estrategia “de salvación” –al menos, según su forma de ver el poder- en un entorno muy negativo. Jaque ha decidido que pasará a la historia con el dinero de obra pública de la billetera K, o se enterrará con Néstor Kirchner y Cristina Fernández, en el año de su declinación. El resultado de esta partida, a todo o nada, se revelará a lo largo del año electoral, cuando se sepa si los argentinos renuevan este modelo o deciden darle aires de cambio al Congreso de la Nación, lo que marcaría el principio del fin del kirchnerismo.

El alineamiento de Jaque al gobierno nacional fue evidente en varios de los hechos políticos de este año, que tendrán sus consecuencias en los meses venideros, hasta las elecciones. La mayoría de estos ocurrieron en el escenario del Congreso, donde el apoyo de los legisladores jaquistas a Néstor y Cristina Kirchner fue irrestricto, por lo que conviene recordar sus nombres: Jorge “Pampa” Alvaro, Patricia Fadel, Susana Genem, Juan Dante González, y Guillermo Pereyra, más los senadores nacionales Mónica Troadello y Marita Perceval. Muchas de las decisiones que los legisladores kirchneristas mendocinos tomaron bajo el esquema de la obediencia partidaria, le costarán a Mendoza muchos millones de pesos, años de atraso, y un menor margen de posibilidades de desarrollo, y de desenvolverse ante la crisis.

En un rápido repaso, la obediencia política:

-El primer cambio de hora: Jaque aceptó el primer cambio de hora propuesto por Cristina. Fue su primera medida de “soldado K”. Mendoza quedó a contramano con un huso horario muy adelantado, lo que provocó trastornos orgánicos a muchos habitantes de la provincia. Además, el plan -concebido para ahorrar energía- fue un fiasco. Este año se decidió conservar la hora habitual.

-El Indec y el Sí a Moreno: Para no tener problemas con el Indec y la economía virtual del Secretario de Comercio Guillermo Moreno, frecuentemente acusado por la manipulación de las cifras de la inflación; Jaque decidió, a poco de asumir, borrar de un plumazo las tareas de la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas de Mendoza, cuya ex titular Patricia Giménez había polemizado con Moreno. Y dijo que las cifras que valían eran las del Indec, sensiblemente menores al por entonces 20% de inflación anual que se calculaba en Mendoza. Hoy, en la provincia no hay un índice confiable de precios al consumidor. Y los números que valen son los digitados por la Casa Rosada, que no tienen mucho que ver con la economía real.

-El apoyo a la resolución 125 de retenciones móviles: Una de las jugadas más fuertes de Celso Jaque, a pesar de que la crisis del campo afectó mucho al agro mendocino, fue jugar decididamente a favor de las retenciones móviles que impulsaba el kirchnerismo, y que provocaron largos meses de rebeldía del campo, movilizaciones, tractorazos, cortes de ruta, desabastecimiento y suba de precios. Celso Jaque mandó a sus legisladores nacionales a apoyar la medida que fuera derrotada en el Senado de la Nación, con el célebre voto “No positivo” del vicepresidente Julio Cobos, marcando un punto de inflexión en la política nacional.

-El traspaso de las AFJP: El gobierno de Celso Jaque y sus legisladores apoyaron la confiscación de los fondos jubilatorios, y el fin de las AFJP. Así, dotaron al gobierno nacional de una poderosa “caja” para la política. También se pone en marcha un ambicioso plan de obra pública, del que Mendoza recibiría unos 500 millones de pesos en obras.

-El impuesto al cheque: El apoyo a la no coparticipación del Impuesto al Cheque es una de las medidas más antifederales que se puedan haber tomado en un período de gobierno, desde el ´83 a la fecha. En un análisis publicado bajo el título “Perdió Mendoza”, en MZ explicamos que la provincia se privaría de recibir casi un millón de pesos por día y por año por esta medida. Con ese dinero se podrían mantener los comedores comunitarios por 5 años, construir 90 escuelas por año, o sacar a todos los chicos de la calle para que vayan a la escuela. Pero no pudo ser. Y los legisladores mendocinos de Celso Jaque y Néstor Kirchner volvieron a perjudicar a la provincia.

-El blanqueo de capitales: Semanas atrás, el oficialismo logró aprobar en el Congreso de la Nación la ley de blanqueo de capitales, sin necesidad de declarar su origen. Para la oposición, el nuevo esquema permitirá “blanquear” dinero del narcotráfico, del terrorismo y de la corrupción, tal como explicamos en el trabajo “El país pirata”. El apoyo de Jaque sumó votos para aprobar esta polémica ley, que rebaja un poco más la calidad del país.

La lista sigue, pero en los hechos descriptos puede leerse sin medias tintas la política de sumisión, de “relaciones karnales”, como decimos en el título; que hicieron de Mendoza un estado provincial absolutamente dependiente de la Casa Rosada, de los vaivenes del humor de Néstor Kirchner y de la billetera del ministro Julio De Vido, única esperanza de Jaque para cobrarse los favores, que –además- lo han alejado de la preferencia popular. A no dudarlo, en la pésima imagen que los mendocinos tienen de su gobernador, tras un año de mandato, hay enojo por el alineamiento incondicional a la presidencia.

En el año que empieza, la estrategia será una vez más la de ser “soldados de la causa”, ya que del flujo de obras que promete el gobierno nacional, depende –en la cabeza de quienes creen que la política es lineal- buena parte de la chance electoral del oficialismo. Así quedó plasmado en aquella famosa reunión, semanas atrás, en la que el multioperador Juan Carlos Mazzón y Néstor Kirchner le encomendaron a Jaque derrotar a Cobos en Mendoza. Por lo tanto, habrá que seguir esperando gestos de sumisión, por lo menos hasta el día de las elecciones. Después, se verá cómo queda el mapa, y a quién le pasa factura la gente por la dependencia, la obediencia debida, y el cúmulo de medidas en las que perdió Mendoza… Y por paliza.

 

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