Se detiene la venta de maquinaria agrícola

Al igual que otros rubros vinculados a la actividad agrícola, las ventas de maquinaria agrícola comenzaron a sentir el impacto de la crisis. El sector, que ya venía anticipando una reducción en sus ventas, se encuentra ahora con una diferencia de 80% en su facturación respecto de 2007.

Maquinaria agrícola, sin ventas. Foto: web
Maquinaria agrícola, sin ventas. Foto: web

"El productor argentino no está comprando, los mercados externos son incipientes y la caída del petróleo hizo que Venezuela demore las operaciones acordadas", señala Carlos Castellani, vicepresidente de la Cámara Argentina de Fabricantes de Maquinaria Agrícola (Cafma).

EL cluster venía produciendo a pleno, demandaba mano de obra que mantenía a esa región sin desempleo. Pero primero fue el largo conflicto del campo por la resolución 125, de a poco se sumó la sequía en amplias zonas agrícolas y por último la drástica caída de los precios de los granos. Las pocas esperanzas de los empresarios puestas en los anuncios de la presidenta Fernández de Kirchner ya se disiparon.

Por ahora, las empresas optaron por anticipar y ampliar las vacaciones a su personal para llegar a fines de enero. En algunos casos incluso se eligió reducir parte de los salarios, no abrir la fábrica para no aumentar el gasto ya que no entran notas de venta desde hace seis semanas en algunas firmas. Otras optan por seguir produciendo pero dependiendo del crédito de proveedores que entregan materia prima.

Mirko D'Ascanio, presidente del Centro Industrial y Comercial de Las Parejas (Santa Fe) asegura que no sólo no se vende, sino que ni siquiera hay consultas. "En febrero nos vamos a encontrar con el personal y sin ventas. La mayoría de las empresas no podrá soportar esto". Los empresarios no dudan en señalar que los productores se han quedado sin rentabilidad y sin previsibilidad, lo que les hace desistir de las inversiones.

Agrega que "el rubro depende netamente del sector agropecuario. Si el productor no tiene incentivos para comprar no lo hace y no hay línea de crédito que lo haga cambiar". Entre el 80 y el 85 % de la producción se coloca en el mercado interno y el resto tiene como destino países como Rusia, Kazajistán o Venezuela que dependen demasiado del petróleo y que ahora con la caída del precio han dejado de comprar", acota.

D'Ascanio sostiene que "no podemos depender del milagro internacional". El sector considera necesario que haya una baja de retenciones y que parte de ella le sea devuelto al productor con bonos para que pueda comprar insumos o maquinarias de fabricación nacional. "Alternativas hay y hemos hecho sugerencias al gobierno nacional. De seguir así vendrá el desempleo, asistencia social y problemas de inseguridad", dice el empresario.

Fuente: Diario El litoral