Graciela Ocaña

Graciela Ocaña, quien a partir del 10 de diciembre será ministra de Salud, de la presidenta electa Cristina Fernández de Kirchner, se desempeñó en los últimos cuatro años al frente del PAMI y últimamente como interventora del Hospital Francés.

De bajo perfil y capacidad de trabajo que le valieron el apodo de "la hormiguita", Ocaña llegó al gobierno de Néstor Kirchner en el 2004, después de militar en el Frepaso y el ARI, mientras ocupaba una banca de diputada por la provincia de Buenos Aires en el Congreso de la Nación.

Graciela Ocaña nació el 16 de septiembre de 1960, perdió a su madre a los cinco años y fue criada por sus abuelos, inmigrantes españoles, en la localidad de San Justo, donde estudió en la escuela Santa Rosa de Lima conducida por las monjas dominicanas.

Cursó estudios secundarios en el Normal de San Justo y luego se licenció en Ciencias Políticas en la Universidad de Buenos Aires. Trabajó en comercio exterior hasta que se incorporó a la política del brazo de Carlos "Chacho" Alvarez.

Está casada, no tuvo hijos y siempre mantuvo su vida privada al margen de su actividad política.

Comenzó a militar con "Chacho" Alvarez, cuando estaba en el Grupo de los Ocho, integró el Frepaso y gracias al cupo femenino fue electa diputada nacional por la Alianza bonaerense en 1999.

Después, con el fracaso del gobierno aliancista se sumó al ARI de Elisa Carrió, quien la llamó "la hormiguita" por su capacidad de trabajo y tenacidad demostrada durante la investigación que los legisladores de la Comisión de Investigación de lavado de dinero, presentaron en el Congreso en agosto de 2001.

Las elecciones del 2003 marcaron el alejamiento de militantes del ARI y el acercamiento de Ocaña el kirchnerismo.

Ocaña asumió en el PAMI en enero de 2004, pero retuvo la banca de diputada nacional, en uso de licencia, hasta el 28 de agosto de 2006.