En un clima de alivio, emoción y extrema cautela, los pasajeros del vuelo FZ 1073 de la aerolínea Flydubai aterrizaron finalmente en Israel, concluyendo el dramático trance que comenzó con un descenso abrupto en pleno vuelo y un posterior aterrizaje de emergencia en Tabuk, Arabia Saudita. La aeronave, que transportaba a 174 ciudadanos israelíes con destino al aeropuerto internacional Ben Gurión de Tel Aviv, había encendido las máximas alertas de seguridad e inteligencia en toda la región de Oriente Medio tras registrarse un violento episodio en la cabina de mando.
En la terminal aérea israelí, familiares y allegados de los viajeros los aguardaron con globos, abrazos y lágrimas de alivio tras horas de incertidumbre y angustia.
Atención médica en pista y al menos un herido derivado
Tras pisar suelo israelí, los pasajeros fueron recibidos por equipos de emergencia para ser evaluados físicamente y recibir asistencia contenciosa tras el traumático episodio vivido a bordo. El personal de salud montó un operativo especial en el aeropuerto para examinar a cada uno de los viajeros apenas desembarcaron.
Mientras tanto, los familiares los esperaron con globos y mucha expectativa.
Al menos uno de los pasajeros, que presentaba una lesión importante en el pecho provocada durante el tumulto en el aire, fue derivado de urgencia a un centro médico para recibir atención especializada.
Ratifican la hipótesis del atentado terrorista
En el plano político y de seguridad, la llegada de los pasajeros se dio en medio de fuertes declaraciones oficiales. El ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, se ratificó como la principal fuente oficial en sostener la teoría de un ataque deliberado.
A través de un comunicado emitido tras la confirmación de los hechos, el funcionario aseveró de manera categórica que "un terrorista quería estrellar el avión y asesinar a los 180 israelíes a bordo", reforzando la postura del gabinete de seguridad respecto a que la maniobra buscaba provocar una tragedia de escala masiva.
Mientras las autoridades de aviación civil e inteligencia continúan recolectando los testimonios de los tripulantes y pasajeros examinados, las fuerzas de seguridad locales mantienen abiertos los protocolos de investigación para determinar las responsabilidades materiales e intelectuales detrás del suceso.