Las redes sociales se plagaron de imágenes de brasileños indigentes buscando comida entre los restos de animales muertos. Las fotografías fueron tomadas por el reconocido fotoperiodista Domingos Peixoto la semana pasada en Río de Janeiro.
GARIMPO DA FOME | Sem comida, moradores do Rio recorrem a restos de ossos e carne rejeitados por supermercados. Em vídeo, o #JornalOGlobo registrou as conversas com algumas destas pessoas que vão até os caminhões em busca destas migalhas. Assista. pic.twitter.com/MnDA3JsKdl
— Jornal O Globo (@JornalOGlobo) September 29, 2021
En las imágenes se ve a personas hurgando en las sobras en la parte trasera de un camión que lleva despojos y huesos desechados de una fábrica de alimentos para mascotas y jabón. Hoy se publicaron en los diarios O Globo y Extra con el título: “Brasil 2021: el dolor del hambre”.
El conductor del camión, entrevistado por Extra, comentó: “Algunos días... quiero llorar. Antes la gente venía y pedía un trozo de hueso para sus perros. En estos días mendigan huesos para comer“, comentó.
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O #JornalOGlobo acompanhou um dia na vida de moradores do Rio que recorrem a restos de ossos e carne rejeitados por supermercados para tentar aplacar pelo menos um pouco da FOME. Siga o fio abaixo uD83EuDDF6 pic.twitter.com/b6DOYHY5LL— Jornal O Globo (@JornalOGlobo) September 29, 2021
En los últimos 12 meses, los precios al consumidor crecieron más del 9% pero los alimentos superaron el 14%. Al mismo tiempo, las carnes rojas alcanzaron un incremento del 30%.
“La inflación de los alimentos presiona los presupuestos de las familias desde 2020, especialmente las de menores ingresos”, aseguró Joelson Sampaio, profesor de la Escuela de Economía paulista de la Fundación Getulio Vargas (FGV). Desde la FGV estimaron que, en abril, 27,7 millones de brasileños, el 12,98% de la población, está por debajo del umbral de pobreza, ubicado en 261 reales mensuales, unos 49 USD. En 2019, esa cifra era de 23,1 millones de pobres, lo que representa el 10,97%.
El instituto Datafolha realizó una encuesta que muestra que el 85% de los brasileños redujo el consumo de algún alimento: un 67% apuntó el de las carnes rojas mientras que también se aprecia una disminución en lácteos, arroz y frijoles.
A inflação, por sua vez, é galopante: a prévia deste mês chegou a 10,05% no acumulado em 12 meses, ultrapassando os dois dígitos pela primeira vez desde fevereiro de 2016. (+) pic.twitter.com/9oM5bQEybT
— Jornal O Globo (@JornalOGlobo) September 29, 2021
Desde la oposición apuntan contra la inflación generada por las políticas de Jair Bolsonaro. En las calles se ven pancartas que dicen: “Bolsocaro”. El presidente vive momentos difíciles y entre ayer y hoy hubo protestas en todo el país pidiendo su destitución.
Por su lado, el gobierno asegura que los aumentos se deben a los precios internacionales. El director de la director de la consultora de agronegocios Cogo, Carlos Cogo, aseguró que “la mayoría de los alimentos básicos que presionan la inflación son las ‘commodities’, comercializadas en dólares en el mercado internacional y en alza desde que comenzó la pandemia”, y al mismo tiempo destaca que el dólar pasó de valer 4,2 reales en febrero a 5,3 en la actualidad. Ambos factores resultaron “en un incremento más fuerte que la media internacional”, sintetiza.
También hay que considerar que Brasil vive una sequía histórica que afecto a los cultivos. Además, generó un incremento en la energía eléctrica que se trasladó a la cadena productiva.