Los venezolanos elegirán hoy a 335 alcaldes y un gobernador regional, en unos comicios sin participación formal de la oposición, por lo que se cuenta con una previsible victoria del chavismo antes de las presidenciales de 2018.
Para estos comicios avalados por la polémica Asamblea Constituyente están convocados 19,7 millones de electores, pero la oposición denunció la falta de garantías de equidad y transparencia electoral, por lo que sus principales partidos decidieron retirarse.
Sin embargo, un grupo de figuras de la oposición aceptó participar agrupado en partidos pequeños como Un Nuevo Tiempo y Avanzada Progresista, entre otros, lo que podría evitar una victoria total del oficialismo.
Hasta ahora, la oposición dominó 76 de las 335 alcaldías del país, pero en las presentes condiciones parece improbable que logre la mitad de ese número, lo que hace tambalear los reductos tradicionalmente opositores.
En la región occidental de Zulia se elegirá también al gobernador, ya que tras las elecciones del 15 de octubre el dirigente opositor Juan Pablo Guanipa fue despojado del triunfo por negarse a jurar ante la Constituyente, un órgano dominado totalmente por el chavismo y con poderes plenipotenciarios.
Las elecciones de alcaldes fueron adelantadas por la Constituyente, que advirtió a los ganadores que deberán subordinarse a ella para poder ejercer sus cargos.
El oficialismo ya ganó el 15 de octubre 18 de 23 gobernaciones, en una elección regional en la que fueron denunciadas irregularidades, incluyendo el cierre de centros electorales dominados por la oposición y el cambio del lugar de votación para los electores, que debían acudir a otros alejados.
La oposición impugnó las elecciones en al menos tres regiones, incluyendo el bastión opositor de Miranda, alegando irregularidades y violaciones a la ley electoral.
Sin embargo, el Consejo Nacional Electoral (CNE) se negó a ofrecer mejores condiciones para los electores, por lo que los partidos opositores Acción Democrática, Primero Justicia y Voluntad Popular decidieron retirarse, estimulando el abstencionismo en sus filas.
dpa