La población brasileña salió a las calles tras el impeachment de Dilma Rousseff que finalizón con su destitución.
Después de la votación del Senado que inició en la tarde de este miércoles hubo bocinazos en Morumbi y en Higienópolis, reconocidos barrios de San Pablo. En Villa Madalena, se vieron fuegos artificiales.
En Brasilia, hubo militantes que acompañaron la votación en el Palácio da Alvorada (la residencia presidencial) y lamentaron la destitución de Dilma.
En Porto Alegre, se produjo un bocinazo, especialmente en los barrios como Bela Vista y Moinhos de Vento, en donde se produjeron las protestas organizadas por el Movimiento Brasil Libre, y Vem para Rua (Sal a la calle) durante el último año.
En Fortaleza, la ciudad en que Dilma Rousseff obtuvo más del 70% de los votos en 2014, hubo vecinos que prendieron fuegos artificiales después de que se conociera el resultado de la votación del Senado. Durante la noche anterior, la protesta a favor de Rousseff contó con pocos participantes.
También se escucharon bocinazos en el centro de Belo Horizonte y en la región central de Recife, de acuerdo con el diario brasileño Folha.