La suspendida presidenta Dilma Rousseff se defenderá este lunes en el Senado Federal brasilero de las acusaciones que pesan en su contra y que la llevaron a someterse a un juicio político.
Los medios periodísticos de aquel país, indican que la mayoría de los legisladores ya tienen su voto decidido e irían a favor de la destitución, aunque la presidenta tiene un as bajo la manga y pretende convencer a la media docena de indecisos que pueden definir a su favor.
Según informó El País, Rousseff llegará al Senado acompañada de una comitiva de 20 personas formada por ex ministros y diputados que permanecieron a su lado hasta el día en que fue suspendida de sus funciones.
Entre ellos, se encontrará José Eduardo Cardozo, ex ministro de Justicia y su abogado en este procedimiento, quien aseguró que Rousseff se volcará más en asuntos políticos que jurídicos.
También acudirá el lunes al Senado, dentro del grupo de apoyo a Rousseff, el ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, también inmerso en sus propios problemas judiciales, ya que está siendo investigado e incriminado por varios casos de corrupción y obstrucción a la justicia.
Qué llevó a Dilma a juicio político
La acusación central contra Rousseff en el Congreso reside en la violación a las normas fiscales y la maniobra para ocultar el déficit presupuestario. Este hecho generó una grieta en Brasil, separando a quienes creen que sería justo destituir a la presidenta por algo así, de quienes sostienen que sería casi un golpe de Estado por la gravedad institucional que reviste el hecho.