El procurador general de la Unión en Brasil, Julio Marcelo de Oliveira, el hombre que controla las cuentas de la Presidencia de su país y que saltó a la fama por cuestionar las presentaciones de Dilma Rousseff, comparó lo que sucede allí con el "Mani pulite" de Italia, la megacausa antimafia.
"Nosotros trabajamos desde el Tribunal de Cuentas en la revisión de los fondos de la Presidenta y las de 2014 ya fueron reprobadas por el Tribunal y ya fue emitida nuestra opinión al Congreso Nacional", dijo.
En tanto, especificó que mientras trabaja en la revisión de las cuentas de 2015 "estamos detectando las mismas irregularidades e ilegalidades que en 2014". En su opinión, "no podrá haber un resultado diferente al del año anterior".
- Están quienes dicen que el expresidente Fernando Henrique Cardoso cometió las mismas irregularidades que la presidenta Dilma Rousseff y que no tuvo la misma presión judicial y fiscal que ahora tiene Rousseff. ¿Esto es así?
- No, absolutamente no. Ni el exprersidente Cardoso, ni el expresidente Lula cometieron las irregularidades cometidas por la presidenta Dilma Rousseff. No es una cuestión partidaria. Lo que pasa es que al final del año 2013 y todo el año 2014, la presidenta Rousseff utilizó los bancos federales como si fueran su tarjeta de crédito.Utilizó bancos para hacer pagos que correspond´ñian al tesoro Nacional y el dinero que debería haber sido usados para esos pagos, los derivó para otros programas, debido al año electoral. Le interesaba que el Gobierno quedara como capaz de hacer todo, múltiples programas para los cuales no existían fondos. Para ello, utilizó ilegalmente, fraudulentamente recursos de los bancos públicos federales sin autorización del Congreso, contra la Ley de Responsabilidad Fiscal en un monto de 40 mil millones de reales. Eso la llevó a tener sus cuentas rechazadas por elTribunal de Cuentas, en algo absolutamente inédito, que no hicieron ni Cardoso ni Lula.
- ¿Esta utilización irregular de fondos pudo haber tenido que ver con la realización de la Copa del Mundo y la ambición de querer dar una idea distinta del país?
- No exactamente por la Copa del Mundo. Sus principales gastos fueron hechos por las provincias y no por el gobierno federal. Los gastos fueron hechos en los programas que tienen más impacto electoral como el envío de estudiantes brasileños al exterior o cuestiones con los estudiantes. No existía dinero para tanto, entonces para poder llegar a esos resultados usó fraudulentamente los bancos federales. En 2015 ese financiamiento fue cortado y miles de estudiantes fueron abandonados.
- Además del error o corrupción en el manejo de las cuentas en el Petrolao o Lava Jato.
- No estoy actuando en el lava Jato, pero acompaño porque están mis colegas trabajando en ello.
- Usted ha recibido visitas de otros países para conocer si Brasil ha financiado actividad política o gubernamental fuera de Brasil. ¿Tiene conocimiento?
- Recibí la visita de un senador de Bolivia y de parlamentarios de Venezuela interesados en discutir el posible desvío recursos en sus países oriundos del BNDS el banco brasileño de fomento y desarrollo, con constructoras brasileñas contratadas por los gobiernos de Bolvia y Venezuela. Como el BNDS está bajo el control del Tribunal de Cuentas de la Unión, está bajo mi control.
- ¿Verificó el desvío de fondos?
- En realidad ellos me trajeron información para que empecemos esa investigación.
- ¿Como remedio institucional, hay algún procedimiento distinto al impeachment o destitución de la Presidenta?
- Lo que pasa es que la Presidenta no logra obtener más apoyo ni de la población, porque 80 por ciento de la población considera a su gobierno mal o pésimo, ni de los empresarios que no tienen más confianza en su capacidad de conducir la economía de una manera sustentable y saludable. Entonces no hay inversiones ahora en Brasil. Están todas paralizadas. La tasa de desempleo está creciendo y va a pasar del 10%, para llegar a 12 o 13% al final del año. Esta falta de capacidad de lograr apoyo político, puso a Brasil en una parálisis total. Nosotros estamos pensando cómo debería hacer la Presidenta para cambiar este estado de cosas. Pero lo más probable es que el proceso de de impeachment llegue al final con la destitución de la presidenta Dilma Rousseff.
- ¿Allí terminaría todo o debería que enfrentar una condena penal?
- Pienso que pueden enfrentar una investigación penal porque Lava Jato está encontrando indicios que pueden resultar en una condena penal. En este momento, sobre todo el expresidente Lula, pero la delación premiada está siendo un instrumento fundamental que es posible que permita llegar hasta la presidenta Rousseff.
- ¿Cómo han logrado continuar con esta independencia para investigar al poder, en algo que en Latinoamérica se ve como algo casi imposible?
- Las investigaciones de Brasil se volvieron posibles gracias a una serie de leyes muy recientes, incluso aprobadas durante el gobierno de la presidenta Rousseff. La Ley de las Organizaciones Criminales que instrumentó las delaciones premiadas ha sido fundamental para avanzar y fue aprobada en 2013. No es que hay un cambio de actitud de las instituciones contra la corrupción, sino que ahora tenemos instrumentos más efectivos para investigar y descubrir la verdad. Nuestra preocupación es que pueda producirse un cambio de legislación como reacción de los políticos a las investigaciones que están alcanzando a un número importante de ellos. Así como pasó en Italia con la "Mano pulite", hubo un cambio de legislación para modificar la situación de los investigados. Eso no puede pasar en Brasil.
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