El último adiós a Umberto Eco será en Milán

Los restos del filósofo, escritor y semiólogo italiano Umberto Eco, fallecido ayer a los 84 años a causa de un cáncer, serán despedidos el martes próximo en Milán donde residía.

 El autor de "El nombre de la rosa" fue despedido con muestras de afecto en todo el mundo, que incluyeron a intelectuales, políticos y figuras de la cultura que incluye a muchos mandatarios, entre ellos, el primer ministro de Italia Matteo Renzi, quien señaló que su muerte ese "una pérdida enorme para la cultura, que echará de menos su escritura y su voz, su pensamiento agudo y vivo".

Renzi destacó la "inteligencia única" del autor del "Tratado de semiótica general" y lo definió como "un ejemplo extraordinario de intelectual europeo", trascendió en la agencia de noticias italiana Ansa.



Por su parte el presidente de España, Mariano Rajoy, aseguró que la obra del escritor piamontés "permanecerá en la memoria" de los pueblos.



En tanto que su par francés, Francois Hollande, eligió recordarlo como "un gran humanista" e ironizó que "las bibliotecas han perdido a un lector insaciable, las universidades a un profesor brillante y la literatura a un escritor apasionado".



Eco "fue un gran erudito que se sentía cómodo tanto con la historia medioeval como con los dibujos animados: fue uno de los primeros académicos en defenderlos en los años '60", subrayó Holande.


"Saludo a la memoria de este gran italiano que ha sido siempre un gran amigo de Francia", destacó, sobre el filósofo y lingüista que "se interesaba por todo, porque consideraba que en la sociedad todo es un signo".


Asimismo, recordó las palabras pronunciadas por el novelista en enero del 2012, cuando fue nombrado Commandeur de la Legion d'Honneur, el máximo honor concedido por el estado francés: "Para mi Francia ha sido siempre una segunda patria. En ciertos aspectos conozco mejor a la literatura francesa que a la italiana".


Desde Argentina -país con el que tenía una relación especial ya que admiraba a Jorge Luis Borges y era amigo del semiólogo Eliseo Verón- , la vicepresidenta Gabriela Michetti se refirió a un "gran legado literario".


Michetti inquirió en las redes sociales "quien no se cautivó con 'El nombre de la rosa'", el bestseller traducido a unos 50 idiomas que llegó al cine protagonizado por Sean Connery.


Fue su director, el francés Jean-Jacques Annaud, quien lo definió como "un personaje muy erudito y de una alegrí­a de vivir asombrosa. Una mezcla entre el sabio y el hombre que amaba reí­r y comer".