Clinton sostiene que Obama podría haber hecho más para ayudar a la oposición moderada en Siria a combatir el régimen del presidente Bashar al-Assad y dejó en claro que ella sería una líder política exterior más agresiva.
De esto trata en los últimos días los principales medios de Estados Unidos, al advertir que Barack Obama -al igual que los tres presidentes que lo precedieron- no han logrado ser eficaces en lo que ha sido la política con Iraq, que personifica el gran problema de la interacción entre un gobierno secular (es decir, demócratico y no religioso) vs el Islam radicalicalizado.
En New York Times, el columnista David Brooks analiza a la ex primera dama y legisladora, Hillary Clinton, - que primero compitió con Barack Obama en las internas para definir la candidatura a presidente en 2008 y luego fue designada por el actual mandatario como la responsable de conducir la política exterior de los Estados Unidos- había dicho que Estados Unidos tiene que apuntar a una estrategia "global"para contener, disuadir y derrotar a los enemigos de la democracia. En este sentido sostiene que a veces es necesaria una acción más dura y un ejemplo de ello es que Clinton respalda la dura y sangrienta ofensiva israelí en Gaza.
“Creo que Israel hizo lo que tenía que hacer para responder a los cohetes", declaró Hillary Clinton. "No hay duda en mi mente que Hamas inició este conflicto, así que la responsabilidad final debe descansar sobre Hamas ". En el medio, casi 2.000 muertos en ambos bandos.
Brooks sostiene Obama no le prestó mucha atención a lo que hoy es la guerra contra el yihadismo porque la visión de su política exterior es la de esperar de un ex profesor de Derecho, en lo que hace a la reverencia por ciertos procedimientos y al cumplimiento de las reglas, algo que cuesta aceitar cuando el objetivo a resolver es un movimiento terrorista. Quizás pensó en la eficacia militar como un medio y no como un fin.