EEUU amenazó con atacar militarmente a Siria

Si existe el peligro de que Siria utilice armas químicas o biológicas o de que caigan en manos de extremistas, Estados Unidos intervendrá. Se trata de la primera clara amenaza de Obama al régimen de Damasco. Obama declaró las armas de destrucción masiva como una "línea roja", una expresión que en Siria podría ser malinterpretada.

Foto: http://citizen-40.tressugar.com
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 El presidente estadounidense, Barack Obama, amenazó a Siria con un ataque militar. ¿Ha cambiado de estrategia frente al conflicto? ¿O se trata más bien de un discurso de campaña electoral?

Obama vaciló durante mucho tiempo: la cuestión de Siria le resultaba tan incómoda que simplemente la evitó durante semanas en sus apariciones públicas. Pero ahora volvió a tocar el tema y lo hizo con una dura amenaza.

Si existe el peligro de que Siria utilice armas químicas o biológicas o de que caigan en manos de extremistas, Estados Unidos intervendrá. Se trata de la primera clara amenaza de Obama al régimen de Damasco. Obama declaró las armas de destrucción masiva como una "línea roja", una expresión que en Siria podría ser malinterpretada.

Tampoco en Estados Unidos están de acuerdo los analistas en qué significan exactamente esas palabras. "Un paso más en dirección a una implicación directa de Estados Unidos", cree el diario "The New York Times".

Sin embargo, el "The Washington Post" considera que Obama no está señalizando de ninguna manera un cambio de estrategia sobre una intervención en Siria. "Sigue habiendo pocas ganas de una intervención militar".

Pero, ¿no podría el tambaleante régimen de Damasco malinterpretar la expresión y entender por ejemplo, que Estados Unidos aceptará cualquier medida de fuerza del presidente Bashar al Assad contra los rebeldes a excepción del uso de armas químicas? Ello sería algo así como dar un cheque en blanco al régimen para continuar los asesinatos sin intervenir mientras no se usen armas de destrucción masiva.

Hasta ahora, la Casa Blanca siempre señaló que una intervención militar no era opción. "Siria no es Libia", dijo una y otra vez al inicio del conflicto, hace año y medio. Incluso el establecimiento de una zona de exclusión aérea sería una vaga "visión de futuro", pero en estos momentos no está sobre la mesa, dijo recientemente el secretario de Defensa, Leon Panetta.

Pero en Washington aumenta el miedo: cuanto más dure la guerra civil en Siria, advierten los expertos desde hace semanas, mayor será el riesgo de que la situación se salga de control, el conflicto cruce fronteras y afecte a países vecinos y que Irán aproveche la situación. Pero la pesadilla para Obama es que las fuerzas extremistas, entre ellas Al Qaeda, obtengan acceso a las armas químicas y puedan amenazar a Israel.

Pero la complicación verdadera que roba el sueño a los expertos de la seguridad en Washington es otra: además de la guerra civil en Siria, está escalando el conflicto nuclear con Irán. Y existe temor a que Obama no pueda frenar a Israel en el caso de que decida atacar en solitario las instalaciones nucleares de Irán y que al mismo tiempo, Irael pueda influir así en las elecciones presidenciales de noviembre. Dos focos que podrían explotar a la vez en el polvorín de Cercano Oriente y que no podrían ser peor para Obama.

El experto David Friedman, del instituto de Estudios de Seguridad Nacional (INSS) en Israel, ve incluso una relación estratégica entre los conflictos de Siria y de Irán. "No se descarta del todo que la cúpula iraní obligue a Al Assad a entregar armas de destrucción masiva a extremistas enemigos de Israel para aumentar el potencial disuasorio en el caso de un ataque israelí contra Irán", dijo a dpa.

Además, ambos conflictos están presionando también la campaña electoral de Obama. En 2008, Obama logró el apoyo mayoritario de los electores judíos, pero ahora, en un momento en que su contrincante republicano Mitt Romney le sigue de cerca, cuenta cada voto. Y garantizar a Israel que en caso necesario intervendrá militarmente sería seguramente de ayuda desde el punto de vista electoral.

Expertos militares creen que sólo Estados Unidos y algunos países europeos están en situación de desactivar o destruir las armas químicas almacenadas en Siria, según "The New York Times", lo que "requeriría seguramente la intervención de equipos de especialistas que exigirían considerables garantías mientras operasen en Siria".

En el Pentágono ya hay planes de emergencia para una intervención de ese tipo, según dijeron funcionarios del gobierno no identificados por el diario. La acción requeriría la presencia de "decenas de miles de soldados estadounidenses". Y ello sería la tercera guerra en la región en sólo unos años. Precisamente la invasión que Washington siempre ha querido evitar.

Fuente: DPA.