Las fuerzas militares cuestionaron a Rousseff por la creación de la Comisión de la Verdad, a través de un manifiesto. Por su parte, Dilma pidió, a través del ministro de Defensa, Celso Amorim, que el documento sea quitado del aire, según fuentes cercanas al gobierno.
Los centros de militares retirados del Ejército, Marina y Aeronáutica cuestionaron a la ministra de Derechos Humanos, Maria do Rosario Nunes, quien admitió que la Comisión de la Verdad puede abrir paso a procesos judiciales contra militares a pesar de que está en vigor la Amnistía de 1979.
Al tomar conocimiento del hecho Rousseff "irritada" convocó al ministro de Defensa Amorim, quien posteriormente ordenó que el documento sea retirado de un sitio de militares de reserva.
La mandataria dijo que en su condición de comandante en jefe de las Fuerzas Armadas tiene atribuciones sobre las manifestaciones de los grupos que representan a militares retirados dijeron fuentes del gobierno a una comentarista política del canal Globo News.
Paralelamente Asesores de la presidenta dijeron que ésta posiblemente nombrará en marzo a los 7 miembros del organismo que contará con dos años para indagar a testigos y víctimas de violaciones de los derechos humanos para posteriormente elaborar un documento sobre el régimen que gobernó de facto entre 1964 y 1985.
El Palacio del Planalto no se sorprendió por el documento de los clubes militares y considera que esta "presión puede ser un tiro por la culata", señaló un funcionario a la colmnista de la cadena Globo.
Fuente: Ansa Latina.
Rousseff expresó su enojo a los militares
La presidenta brasileña se "irritó" con un manifiesto militar que tiene críticas indirectas a la Comisión de la Verdad y ordenó a Defensa que el documento sea quitado del aire.