Con lágrimas en los ojos, el presidente estadounidense, Barack Obama, sumido en una "abrumadora pena", calificó hoy de "crimen atroz" el tiroteo en una escuela primaria de Connecticut, y prometió una "acción significativa" para poner fin a este tipo de tragedias.
"La mayoría de aquellos que murieron hoy eran niños, preciosos niños pequeños de entre cinco y 10 años", dijo Obama, que lamentó que perdieron "toda una vida por delante: cumpleaños, graduaciones, casamientos, hijos propios".
Conmocionado, Obama se refirió a episodios anteriores y dijo: "Hemos pasado por demasiadas tragedias como estas en los últimos años".
A continuación, el presidente de los Estados Unidos llamó a los ciudadanos norteamericanos a unirse, más allá de las diferencias políticas.
Refiriéndose después a los sobrevivientes, Obama les aseguró todo su apoyo en el difícil momento que están atraviesando, y más tarde afirmó: "Tenemos que tomar medidas significativas para que esto no vuelva a suceder".
Obama siente una "abrumadora pena"
“Este es un crimen atroz” indicó el presidente de los Estados Unidos al hablar sobre la tragedia.