Si el chimpancé que falleció la víspera de Navidad en un refugio para primates de Suncoast, Florida, a causa de una infección renal, puede haber sido o no el mismo Jiggs que fue compañero inseparable de Tarzán cuando el rey de la selva tenía en el cine la estampa atlética de Johnny Weissmuller es cuestión que está dando mucho que hablar a los expertos en primates, a los estudiosos del cine, a los fans de las novelas de Edgar Rice Burroughs y a la directora de la institución donde se produjo el deceso. Ella asegura que el chimpancé le fue confiado en 1960 por familiares de Weissmuller y que desde entonces y hasta el día de su muerte estuvo en su refugio. "Fueron 51 años cerca de él, ¿cómo no voy a saber quién era?", se pregunta, y lo que quiere afirmar es que este Jiggs, es decir Cheetah (la mona Chita para nosotros, ya que a los oídos de un hispanohablante su nombre sonaba en femenino), era quien había sido partenaire del campeón olímpico de natación en los films rodados a partir de 1932 sobre las aventuras de Tarzán.
Requiem por Chita
"En memoria de una fiel amiga de Tarzán" titula La Nación la columna de Fernando López sobre la mona Chita.