Mitt Romney, quien el sábado quedó en segundo lugar en las primarias republicanas de Carolina del Sur (Estados Unidos), prometió ayer que mañana divulgará su declaración de impuestos, cediendo así a presiones de sus rivales en la contienda por la candidatura presidencial para los comicios de noviembre.
“Sé que la gente tratará de conseguir algo y lo encontrará, pero nosotros pagamos completos los impuestos justos y estoy seguro de que la gente verá que es una cantidad considerable”, dijo Romney, quien ya había revelado, a raíz de la presión de sus contendientes, que paga una tasa impositiva del 15%, por debajo de la media de los estadounidenses.
En la entrevista con la cadena televisiva Fox News, de corte conservador, Romney se comprometió a divulgar en internet sus impuestos de 2010 y un estimado de los de 2011 el próximo martes.
El ex gobernador de Massachusetts, quien a principios de semana lideraba en las encuestas, la noche del sábado perdió ante el ex presidente de la Cámara de Representantes Newt Gingrich en las primarias de Carolina del Sur. Según analistas, eso se debió entre otros factores a su persistente negativa a divulgar sus declaraciones de impuestos de los últimos años.
“Creo que cometimos un error resistiéndonos tanto tiempo como lo hicimos”, sostuvo Romney, uno de los aspirantes presidenciales más ricos de los últimos tiempos y cuya fortuna se calcula en 250 millones de dólares.
Gingrich ganó el sábado con 40% frente a 28% que obtuvo Romney. En tercer lugar, el ex senador de Pensilvania Rick Santorum obtuvo 17% y, por último, el legislador texano Ron Paul tuvo 13%.
Para Romney, su derrota del sábado es un “revés” temporal. “En mi experiencia, mucha gente afronta reveses, y te repones de ellos”, aseguró.
Los aspirantes se preparan ahora para Florida, un estado con un alto porcentaje de población hispana que tendrá sus primarias el próximo 31 de enero, y donde podría reanimar o sepultar sus ambiciones.
Aprovecha victoria
El ex presidente de la Cámara de Representantes Newt Gingrich afirmó ayer en varios programas televisivos que él es el único candidato republicano capaz de vencer al presidente Obama el 6 de noviembre.
“Puedo competir punto por punto con Obama en los grandes temas. Existen grandes diferencias”, dijo Gingrich en declaraciones a la cadena CNN. La dinámica de un duelo entre él y Obama en noviembre es “mucho mejor para los republicanos que la de una lucha entre Romney y Obama”, afirmó.
Gingrich, un orador fogoso, deshizo cómodamente la impresión de que Romney podría adjudicarse una victoria en las primeras elecciones primarias del sur del país y volverse el gran favorito para la nominación republicana. Hasta ahora, tres aspirantes republicanos han ganado, cada uno, una de sus primeras competencias internas: Santorum derrotó a Romney en Iowa. Romney se recuperó luego para ganar holgadamente en Nueva Hampshire y el sábado, Gingrich arrasó en Carolina del Sur. Es la primera vez en la historia de EU que los tres primeros comicios arrojan tres ganadores distintos.
“No tenemos la cantidad de dinero que tiene al menos uno de los candidatos, pero tenemos ideas y tenemos gente. Acá en Carolina demostramos que el poder del pueblo con las ideas correctas vence al copioso dinero”, afirmó Gingrich en un discurso tras conocer los resultados.
En tanto, el ex senador de Pensilvania Rick Santorum buscó ayer rescatar su alicaída campaña por la candidatura presidencial republicana en Florida atacando la supuesta falta de principios de Gingrich.
Durante un acto con votantes en las afueras de Fort Lauderdale, en Florida, Santorum hizo alusión al resurgimiento de Gingrich.
“Es bueno tener mucha labia, pero es aun mejor tener principios”, dijo Santorum ante más de 200 seguidores en el estacionamiento de un centro comercial.
Santorum atacó nuevamente el historial de Gingrich como presidente de la Cámara de Representantes (1995-1999), cargo del que fue expulsado por la bancada republicana porque, según, “no gobernaba como un conservador”.
“Entre lo que intentó hacer y lo que logró, simplemente no igualó lo que decía”, explicó Santorum, al considerar que sus resultados no estuvieron a la altura del “autobombo”.