Esta práctica consiste en que los criminales sacan a la víctima de su casa o trabajo mediante una llamada telefónica y bajo amenazas la mantienen aislada, en ocasiones en un hotel, donde la hacen permanecer varias horas mientras extorsionan a la familia, afirma el diario El Universal de México.
Antes, los criminales sólo vigilaban a la supuesta víctima o únicamente la amenazaban, ahora la contactan y aíslan por un tiempo.
Esta llamada que puede durar varias horas y se hace aleatoriamente, según explica el Fiscal Antisecuestros de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF), Óscar Montes de Oca.
“Te hacen que compres tarjetas telefónicas para agregar crédito a los celulares de ellos y te obligan a que te metas a un hotel, para eso, inconscientemente, ya les diste información sobre tu familia pero nunca te dejan colgar tu teléfono”, detalla.
Menciona que los extorsionadores logran intimidar a la víctima del tal forma que lo obligan a que les de toda la información sobre dónde está, cuál es el número de habitación y la extensión telefónica para tenerlo controlado.
“Te pueden tener 10, 15 y hasta 20 horas colgado de la línea y mientras están hablando con tu familia, le dicen que estás secuestrado y exigen rescates”, comenta el funcionario.
Esta modalidad es aleatoria; no hay planeación en la selección de la víctima. “Pueden estar marcando 10 teléfonos y en el que caiga es como actúan”.
El diálogo puede comenzar de la siguiente forma, de acuerdo con el fiscal antisecuestros: Somos de un cártel, voy a entrar a tu casa, te voy a asaltar, te tenemos rodeado, toma lo de valor, salte, compra unas tarjetas, a ver qué haces ahora, métete al hotel, si no voy a matar a tu hija. En ese momento, explica Montes de Oca, ya se dio la información. “Inconscientemente te conviertes en fuente de información debido al estado de crisis que tienes”, dice.