No hubo beso, sino desesperación. La imagen que recorrió el mundo la semana pasada, de dos jóvenes en el suelo que parecían besarse en medio de enfrentamientos en Vancouver, finalmente no fue tan romántica como se pensaba: en realidad, el muchacho estaba ayudando a su novia que había caído, empujada por el cordón policial.
El misterio se resolvió gracias a la aparición de un video en el que se ve cómo ambos jóvenes quedan atrapados en medio de las corridas -tras la derrota del equipo de hockey de los Canucks frente a los Bruins de Boston- hasta que los uniformados los golpean y caen al suelo. "A ella se la veía dolorida, llorando, pero los agentes no la socorrieron. Otras personas se acercaron para comprobar si estaba bien", aclaró un testigo, tras la vasta difusión de la imagen.
El beso que nunca existió
Hace una semana, una instantánea recorría el mundo con una imagen llena de amor y delicadeza. Hoy, apareció el video y todo lo que se habló y especuló cayó en saco roto.