Alrededor de las seis de la tarde de este domingo, el periodista paquistaní Syed Saleem Shahzad dejó su casa en Islamabad, capital de Pakistán, para acudir a una entrevista en un canal de televisión sobre su nuevo libro Al Qaeda por dentro. Nunca llegó a destino, sino que –como él mismo lo había anticipado a varios colegas–, fue secuestrado, torturado y asesinado por el ISI, el temible servicio de inteligencia de su país. Shahzad era uno de los grandes periodistas de investigación de Pakistán y había estado en contacto por mail con el autor de esta nota hasta hace menos de un mes. A raíz de su más reciente libro, Shahzad fue convocado a escribir un artículo publicado el pasado 8 de mayo en Miradas al Sur, a propósito del asesinato de Osama bin Laden.
El secuestro y posterior asesinato de Shahzad se produjo de manera casi simultánea con las declaraciones de la secretaria de Estado Hillary Clinton exculpando al ISI por la presencia de Osama bin Laden a pocas cuadras de uno de los cuarteles de la central de inteligencia pakistaní.
El periodista que anticipó su muerte
Nunca llegó a destino, sino que –como él mismo lo había anticipado a varios colegas–, fue secuestrado, torturado y asesinado por el ISI, el temible servicio de inteligencia de su país. Walter Goobar.