La cuñada de Sarkozy que incomoda al Estado

La actriz protagoniza Tutti per uno, una comedia que es una crítica despiadada a la política de inmigración de Nicolas Sarkozy. El tema es muy actual en Italia. La chica se mantuvo en silencio durante la presentación de la película.

Nicolás Sarkozy, mandatario francés. Foto: Emol.cl
Nicolás Sarkozy, mandatario francés. Foto: Emol.cl

Quien calla otorga. Esa fue la estrategia de Valeria Bruni Tedeschi, hermana de la primera dama francesa, durante una conferencia de prensa en Roma. La actriz protagoniza Tutti per uno, una comedia que es una crítica despiadada a la política de inmigración de Nicolas Sarkozy.

La hermana y cuñada –y futura tía del célebre bebé de Carla que está en camino– prefirió no echar más leña al fuego. Durante la presentación de la película, que se estrena hoy en Italia, optó por asentir en silencio a lo que decía el director, Romain Goupil, quien se despachó sin contemplaciones contra el inquilino del Elíseo. Tutti per uno (todos por uno) llevaba un título más combativo en francés (Les mains en l’air, manos arriba), inspirado en las fotos de los niños judíos que salían del gueto de Varsovia.

La película narra la historia de cómo los amigos de escuela de una chica chechena que vive en París se movilizan para evitar la expulsión de su familia por carecer de papeles en regla. Cendrine (Valeria Bruni Tedeschi) interpreta el papel de una madre que lleva a casa a la chica chechena para protegerla de la policía.

El tema es muy actual en Italia, que este año ha sufrido una oleada de inmigrantes tunecinos a través de la isla de Lampedusa. Ello ha provocado serias tensiones con Francia por negarse a franquear el paso en la frontera a esos tunecinos provistos de un permiso de residencia temporal.

Goupil recordó las expulsiones de gitanos decretada por Sarkozy y se refirió a los episodios de Lampedusa y de la frontera francesa. Según el director, la policía de su país actuó “de una manera vergonzosa”. Para Goupil, la situación migratoria en Francia ha empeorado con Sarkozy, y lo grave es que una mayoría está de acuerdo con su política, “que considera al inmigrante no como una persona que acoger, como una riqueza, sino como un enemigo que roba a los franceses”.

Valeria Bruni Tedeschi prefirió no terciar en el debate y centrarse en su estricta labor artística. Discreción obligada de hermana y cuñada.

Fuente La Vanguardia