En su discurso en el departamento de Estado, hemos vuelto a ver al mejor y al peor Obama. El mejor: gran orador, excelente analista, demócrata indiscutible. Impecable ha sido su lectura de las causas y los objetivos de las revueltas democráticas árabes y del papel en las mismas de una juventud sedienta de libertad y dignidad y hábil en el uso de las modernas tecnologías. Su apoyo a la democratización del mundo árabe ha resultado tan claro como el agua de la montaña. Y de Bin Laden ha dicho acertadamente que ya estaba políticamente derrotado por la revolución democrática árabe antes de ser acribillado en Pakistán por soldados de elite norteamericanos.
El mejor y el peor Obama
Javier Valenzuela analiza en El País el discurso de Obama en el Departamento de Estado, al proponer una solución al conflicto en Medio Oriente.