Casi no quedan ya ediciones de este lado del país. Este enviado ha encontrado entre las cenizas de esas piras y en las calles o las plazas que nadie limpia desde que comenzó esta rebelión, pedazos de páginas en diferentes idiomas de esta extravagante publicación con pretensiones filosóficas que el dictador Muammar Kadafi obligaba a estudiar desde la primaria a la universidad.
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