Son pocos los periodistas que por el momento han logrado entrar en el país, donde la brutal represión policial sobre los manifestantes que piden un cambio de régimen ha dejado más de 200 muertos.
Según dijeron fuentes médicas a la cadena de televisión Al Yazira, cerca de 300 personas han muerto en los últimos días en la ciudad libia de Bengasi por los disparos y los bombardeos contra las protestas civiles.
Todos los testigos coinciden en destacar la inexistencia de fuerzas de seguridad en la zona Este de Libia, donde los manifestantes ya han tomado la mayoría del territorio. De hecho, el confín está vigilado sólo por la parte de Egipto, que ha aumentado la presencia militar con tanques muchos soldados.
El problema mayor, según comenta el periodista de 'Corriere della Sera', es la situación de caos en Cirenaica, donde ya no hay controles policiales y grupos de ladrones han puesto en marcha sus actividades.
En Trípoli, una periodista del diario 'Oea' dice que la gente gritaba lo mismo que hace poco se gritaba en Egipto 'El pueblo quiere abatir el régimen'. Explica que aunque la mayoría de los barios está tomada por los insurgentes, hay grupos armados que van disparando por las calles de la capital y hay mucha gente herida en el suelo.
Asimismo, el diario italiano 'la repubblica' traslada las impresiones del emprendedor libio Khamal: "Debo decirle una cosa, muchas mujeres han sido asesinadas, estaban ofreciendo agua a los manifestantes desde las ventanas de sus casas. Han perdido la vida por la libertad de Benghasi y Libia. Había muchas personas manifestándose, jóvenes de 18 años junto a viejos de 80, todo el mundo ha tomado la calle para pedir libertad, no queremos ver más a Ghaddafi, el pueblo libio sólo quiere la democracia y que el coronel sea procesado".
Por su parte, un empresario italiano que lleva dos años en Tripoli habla a través de Skype: "La situación está afuera de control, no podemos hablar de una guerra civil sólo porque es una guerra entre libios y mercenarios de África negra y Europa de Este. Es un horror, Tripoli está en llamas".
Además, este ciudadano se queja de que está intentando ponerse en contacto con la embajada italiana para asegurar su traslado seguro hacia al aeropuerto, con poco éxito: "Desde allí tengo un avión para Italia mañana, pero el funcionario me ha contestado que ellos no tienen ni personal ni medios suficientes para ayudarme, así que tengo que hacerlo por mi cuenta riesgo. Mi país me ha dejado solo".
Extranjeros solos y sin comida
Trabajadores de Tolder, Sacyr, Repsol, entre otras, permanecen atrapados y sin comida en el aeropuerto de la capital libia, Trípoli, donde esperan a que el Gobierno de sus respectivos países envíen un avión para repatriarlos, aunque de momento no hay expectativas de un plan de evacuación.
También están tratando de salir de Libia varios trabajadores de una multinacional de telefonía. La evacuación a producirse el lunes vía Túnez, pero no fue posible por 'overbooking'.
La compañía ha enviado un avión privado para trasladarles a Roma, y desde ahí efectuar la repatriación de los trabajadores hacia sus respectivos países.
Sin embargo, tras desplazarse esta mañana hasta el aeropuerto de Trípoli, ha sido imposible embarcar, de modo que han tenido que regresar a su residencia en la capital libia, donde esperan "tranquilos" a que pueda producirse la evacuación.
Por otro lado, la compañía Calima Aviación está a la espera de que permitan a su Boeing 737 sobrevolar el espacio aéreo de Libia para repatriar a un número indeterminado de españoles, que, según los últimos datos de AENA, podrían aterrizar en Barajas a las 20.45 horas de este martes, informa Efe.
Fuente El Mundo de España/EFE
Tremendos testimonios de la masacre en Libia
Muchas mujeres fueron asesinadas por darle agua a los manifestantes. Los extranjeros están sin agua, comida ni ayuda diplomática. Crisis en un país sin control.