El enfado del eje francoalemán con Atenas por la decisión de someter a referéndum el segundo rescate heleno podría tener un primer efecto directo: la suspensión del sexto tramo de ayudas a Grecia, por 8.000 millones de euros, informaron fuentes del Elíseo.
Angela Merkel le pidió el miércoles "claridad" a Grecia si quieren seguir recibiendo la solidaridad europea.
La decisión anunciada el lunes por el primer ministro griego, Giorgos Papandreu, de someter a referéndum el segundo rescate heleno ha caído muy mal en París y Berlín, además de en la sede de la Comisión Europea, en Bruselas, donde se alega que Grecia no puede ignorar los acuerdos alcanzados en la última cumbre europea de la semana pasada.
Papandreu justificó la necesidad de someter a referéndum las condiciones exigidas por la UE y el FMI para el segundo rescate que evite la quiebra de su país, alegando que "la democracia está por encima del apetito de los mercados".
Hay motivos más que suficientes para pensar que el resultado del referéndum sería negativo -ayer mismo un sondeo daba un 60% de rechazo, aunque el 72% de los griegos quiere seguir en el euro-, lo que provocaría una quiebra descontrolada de Grecia y con ella, el desarbolamiento de la eurozona. En esa situación hasta la UE estaría en peligro, según repiten los analistas.
Merkel y Sarkozy, los padrinos del acuerdo de la pasada semana, se pusieron inmediatamente manos a la obra para responder al desafío griego, calificado de "irracional y peligroso" hasta para el propio Papandreu por un allegado al presidente francés.
Tras hablar por teléfono emitieron un comunicado taxativo: "Francia y Alemania desean que, en consulta con sus socios europeos y con el Fondo Monetario Internacional, se elabore cuanto antes una hoja de ruta para garantizar la aplicación de este acuerdo".
Fuente: Infobae
Europa advierte que bloqueará la ayuda a Grecia
Angela Merkel y Nicolas Sarkozy plantearán al premier griego, Papandreu, el freno de la entrega del sexto tramo de la ayuda si no da marcha atrás con el referéndum sobre el ajuste. Hay en juego unos 8 mil millones de euros.