España emite deuda a interés récord a tres días de las elecciones

Los mercados acentuaron hoy la presión sobre España, imponiéndole un interés récord para financiarse, a tres días de unas elecciones legislativas que deberían llevar al poder a la derecha, cuyo líder, Mariano Rajoy, intenta infundir calma prometiendo austeridad draconiana.

Rajoy no despierta confianza en España. Foto: AFP
Rajoy no despierta confianza en España. Foto: AFP

A 6,975%, el interés concedido por el Tesoro español para colocar 3.563 millones de euros (unos 4.795 millones de dólares) a diez años es, no sólo muy cercando el nivel del 7%, considerado peligroso por los analistas, sino también un récord desde la creación de la Eurozona, según DowJones Newswires.

En la última subasta similar, el 20 de octubre, la tasa fue de 5,433%.
  
La demanda de deuda española superó el jueves los 5.500 millones de euros pero, ante las elevadas tasas, el Tesoro sólo colocó una cifra intermedia dentro de la horquilla prevista, de entre 3.000 y 4.000 millones de euros.
  
Este incremento del coste de la deuda era de esperar dado que España vive desde hace unos días un nuevo episodio de tensión en los mercados, víctima de un efecto de contagio después de Grecia e Italia.
  
Señal de la desconfianza de los inversores, la prima de riesgo, el diferencial entre lo que paga España por su deuda a diez años y lo que paga Alemania -referencia de la Eurozona-, alcanzó este jueves un nuevo récord:  499,60 puntos.
  
En cuanto a las obligaciones españolas a diez años, en el mercado se cambian a un interés del 6,749%, el más alto desde la creación de la Eurozona.
  
La Bolsa madrileña cerró la sesión en números rojos, en baja del 0,40%.
  
"España roza la zona de rescate", escribía en su edición digital el diario El País, en referencia a los 500 puntos de la prima de riesgo y el 7% de interés de la deuda a diez años, "límites en los que se procedió al rescate de otros países".
  
"No, en riesgo de rescate absolutamente no", insistió sin embargo la ministra de Economía Elena Salgado, que denunció "ataques sistémicos" contra la deuda soberana española y los países de la Eurzona.
  
La culpa sea quizás de una falta de apoyo del Banco Central Europeo (BCE). "Normalmente, cuando hay una moneda, hay un gobierno que apoya detrás", sostiene Edward Hugh, economista independiente instalado en Barcelona.
  
"¿Seguirá el BCE comprando (obligaciones españolas e italianas) o aplicará otra fórmula? En estos momentos hay silencio completo", subraya.
  
También el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero exigió "una respuesta inmediata" de Europa frente a las turbulencias. "Lo que queremos no es que manden uno, dos o tres gobiernos, sino que mande Europa", insistió.
  
Para Alberto Roldán, analista en Inverseguros, el período electoral que vive actualmente España no es ajeno a estas presiones. "En Grecia y en Italia, hubo una imposición que fue un cambio de gobierno, y esto ha sucedido, y entonces el riesgo rota a otro país que es débil", explica.

"España no puede ofrecer ningún tipo de medida" porque el gobierno está en funciones y el próximo "no va a poder tomar medidas hasta el mes de enero", advierte.
  
"En el caso de que los mercados perciban que no va a actuar con la contundencia necesaria, encarecerán más aún el spread de deuda española y forzarán al nuevo gobierno a tomarse más en serio cualquier medida de ajuste", apunta Daniel Pingarrón, de la casa de corretaje IG Markets.
  
El principal interesado, el líder conservador Mariano Rajoy, al que se da como ganador de las legislativas en todos los sondeos, no esperó al domingo para pronunciar palabras tranquilizadoras.

"Habrá que recortar en todo", salvo en las pensiones, para poder cumplir con las previsiones de reducción del déficit público, prometió en una entrevista publicada el jueves en El País.

"El plan de estabilidad presentado en Bruselas establece un compromiso de tener un déficit del 4,4% (del PIB en 2012). Mi voluntad es cumplirlo. Todo el mundo tiene que saber que para mi gobierno será prioritario cumplir los compromisos que España ha asumido en Bruselas", afirmó el líder de la oposición conservadora.
  
"Habrá que suprimir muchos organismos autónomos, habrá que hacer muchas cosas y habrá que recortar de donde se pueda", concluyó sin precisar cifras.