La policía egipcia dispersó esta madrugada a las miles de personas que habían tomado la céntrica plaza de Tahrir en unas manifestaciones sin precedentes en las tres décadas de Hosni Mubarak en el poder y que sacudieron ayer todo el país. El ataque de las fuerzas de seguridad se produjo alrededor de la una de la mañana de hoy miércoles y se prolongó hasta las 03.00 horas.
Los antidisturbios, que habían permanecido apostados alrededor de la plaza, lanzaron gases lacrimógenos y cañones de agua y lograron expulsar a los participantes, que corrieron por las calles laterales, cortadas al tráfico, o se refugiaron en los edificios cercanos.
Los manifestantes gritaron "¡matones!", "abajo Mubarak" o "¡no son hombres!", algunas de las consignas que sacudieron Egipto durante todo la jornada. Unos 150 manifestantes resultaron heridos y un número indeterminado fue detenido durante la operación policial, informaron a Efe fuentes de los servicios de seguridad.
A la espera de nuevas movilizaciones, la calma ha vuelto a las calles de El Cairo. Los coches vuelven a circular por la plaza, donde tres camiones antidisturbios hacen guardia y una decena de barrenderos se afanan en limpiar los restos de las protestas de la víspera. Los participantes amenazan con convocar nuevas manifestaciones, pero fuentes de la seguridad egipcia precisan que impedirán cualquier tentativa.
En un comunicado difundido esta mañana, los partidos de la oposición que alentaron las protestas anunciaron que la principal demanda es la retirada de Mubarak, de 82 años, y la renuncia a que su hijo Gamal, que muchos ven como su sucesor en las elecciones presidenciales de finales de este año, se presente a los comicios.
Además, en su página de Facebook, el movimiento juvenil 6 de Abril instó a "volver a la plaza de Tahrir y tomarla otra vez". Y desde la página web 'Todos somos Jaled Said', en recuerdo de un joven que fue torturado hasta la muerte por la policía en Alejandría el pasado junio, informan de que "los jóvenes egipcios han declarado una huelga nacional en todo el país".
Al igual que la revolución tunecina, la convocatoria del Día de la Ira partió de internet. A esta hora, Twitter, que publicó ayer miles de mensajes de los jóvenes participantes, permanece bloqueado.
Las manifestaciones multitudinarias celebradas contra el régimen de Hosni Mubarak paralizaron ayer las principales ciudades de Egipto y se cobraron la vida de, al menos, tres personas y decenas de heridos.
En una nota, el Ministerio de Interior egipcio informó de que al menos dos manifestantes en la ciudad de Suez y un policía en el centro de El Cairo murieron en los enfrentamientos. En Suez, hubo 63 heridos, entre ellos cuatro agentes policiales, uno de ellos el ayudante del jefe de la seguridad de esa localidad.
Las miles de personas que acudieron al llamado Día de la Ira, que pide el final del régimen de Mubarak y la derogación de la ley de Emergencia, vigente en el país desde 1981, colapsaron ayer la capital egipcia y protagonizaron duros enfrentamientos delante de algunos de los edificios más importantes del país.
El Ministerio del Interior, que acusó al movimiento de los Hermanos Musulmanes de generar los disturbios, reconoció que la policía se vio obligada a cargar contra los manifestantes "para alejarles de los edificios importantes".
Fuente: El Mundo