Los líderes de los ocho países más desarrollados y los principales países en vías de desarrollo se reunieron hoy en el marco del segundo día de la cumbre del G-8 para debatir sobre calentamiento global y comercio internacional.
El llamado Foro de Economías Principales (FEP) se comprometió hoy en la cumbre del G-8 a alcanzar un acuerdo para 2010 en las negociaciones de la Ronda de Doha para la liberalización del comercio global.
El FEP, formado por los países del G-8 (EEUU, Japón, Alemania, Reino Unido, Francia, Italia y Canadá) y los del G-5 (China, India, México, Brasil y Suráfrica), además de Australia, Corea del Sur e Indonesia, aprobó un documento económico, que, además del compromiso sobre comercio global, contiene medidas para el desarrollo de los países pobres.
Las negociaciones de hoy en la cumbre de L'Aquila se centraron en la adopción de medidas concertadas para afrontar de manera coordinada la crisis económica y la lucha contra el cambio climático.
La reforma del comercio internacional que se discute en las negociaciones de la Ronda de Doha será el tema principal de una reunión de los ministros de Comercio del FEP antes de la próxima cumbre del G-20.
En esta reunión estos países definirán un acuerdo conjunto para llevar una postura concertada a la cumbre del G-20 que se celebrará en Pittsburgh entre el 24 y el 25 de septiembre.
Los países del G-8 y el G-5, junto a Indonesia, Corea del Sur, Australia y Egipto se comprometieron a trabajar para que la salida de la crisis sea respetuosa con el medio ambiente.
El documento aprobado se refiere también a la reforma de las reglas que rigen en los mercados financieros y a la coordinación de las políticas de gasto público de los respectivos países para sacar la economía global de la crisis económica.
Condena a Pyongyang
Los dirigentes del G-8 condenaron enérgicamente a Corea del Norte por el ensayo nuclear y los disparos de misiles de los últimos meses, considerando que ponen en tela de juicio "la paz y la estabilidad", en una declaración conjunta difundida.
"Condenamos en los más enérgicos términos el ensayo nuclear realizado por la República Democrática de Corea el 25 de mayo de 2009, pues constituye una violación flagrante de las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU en la materia", afirmaron los líderes.
"Una prueba semejante pone en tela de juicio la paz y la estabilidad en la región y más allá", afirma el acuerdo conjunto, que también condenó el disparo de un cohete balístico por parte de Pyonyang a principios de abril.
Reclamos a Irán
Los ocho países más industrializados exigieron a Teherán que respete el derecho, la ley y la democracia, tras los graves disturbios que siguieron a los cuestionados comicios presidenciales del 12 de junio, en los que el presidente Mahmoud Ahmadinejad.
En la declaración se lamentaron por las víctimas de las protestas y subrayaron además que son inaceptables los ataques a la libertad de prensa y al trabajo de las embajadas extranjeras.
El G-8 pidió de nuevo a Irán que se siente a negociar el controvertido programa nuclear del país. "Confiamos mucho en que Irán hará uso de esta ocasión y dé una oportunidad a la diplomacia", se afirma en el escrito.