El presidente Barack Obama aseguró hoy que Estados Unidos permanecerá "unido" a sus aliados Corea del Sur y Japón en vistas de las provocaciones nucleares por parte de Corea del Norte.
Tras un encuentro con la presidenta surcoreana Park Geun Hye y el primer ministro japonés Shinzo Abe en la cumbre de seguridad nuclear en Washington, Obama subrayó la importancia de estar implementando resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU relacionadas con el programa nuclear norcoreano.
"La cooperación trilateral en seguridad entre los tres países es indispensable para mantener la paz", dijo Obama tras el encuentro.
La jornada principal de la cumbre será mañana viernes, con tres sesiones plenarias con líderes y ministros.
La cumbre se ocupará de los riesgos de que terroristas accedan a material nuclear. Por eso, en este marco, la cumbre abordará por primera vez la amenaza de la milicia terrorista Estado Islámico (EI).
"Al final de la cumbre pondremos el foco internacional en qué medidas adicionales debemos tomar a la luz de la terrible tragedia en Bruselas", dijo Obama sobre los atentados del martes de la semana pasada, que dejaron 32 víctimas.
El viceasesor de seguridad de Obama Ben Rhodes dijo que los informes que indican que el EI habría espiado una central atómica belga demuestran el interés de los terroristas en el material nuclear.
"El terrorismo nuclear es una de las mayores amenazas a nuestra seguridad común", explicó el gobierno estadounidense previo a la cumbre.
Obama le agradeció a su par francés François Hollande tras una conversación este jueves en la Casa Blanca por haber unido a la sociedad europea en la lucha contra el terrorismo.
El presidente estadounidense también se reunió con su homólogo chino Xi Jingping y ambos subrayaron la importancia de una península coreana libre de armas nucleares, así como de poner fin al contrabando nuclear.
Se trata de la cuarta y posiblemente última cumbre de este tipo convocada por Obama después de las de 2010 en Washington, 2012 en Seúl y 2014 en La Haya.
La seguridad nuclear es una de las principales preocupaciones del presidente estadounidense, que impulsó la realización de estas cumbres en Praga en 2009, lo que le valió el premio Nobel de la Paz ese año.
Por la noche se reunieron más de 50 jefes de Estado y Gobierno para una cena conjunta.
La cumbre pone el foco en el peligro de que el material nuclear caiga en manos de terroristas y cuál es la mejor manera de asegurar material radiactivo.
Un portavoz del premier británico David Cameron anunció en Washington que el Reino Unido convertirá una parte considerable de su material nuclear para fines médicos.
El material nuclear perdido es motivo de preocupación para muchos gobiernos del mundo. De acuerdo con informes de la Organización Internacional de Energía Atómica (OIEA), desaparece material radiactivo unas 100 veces al año en todo el mundo.
Sin embargo, este no siempre sigue estando altamente enriquecido, lo cual es una condición necesaria para la compleja fabricación de una bomba atómica.
Este viernes Obama liderará conversaciones de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas más Alemania, para discutir los progresos del acuerdo nuclear sellado el año pasado con Irán.
Rusia, que desempeñó un rol clave en el acuerdo con Teherán, no participa de la cumbre.
Las Naciones Unidas, OIEA e Interpol se dirigirán al mediodía a la cumbre, mientras que la amenaza terrorista estará en agenda el viernes por la tarde, antes de que Obama brinde una conferencia de prensa de cierre.
Fuente: Dpa.