La ETA asesina a dos agentes en España

Nuevo atentado de la ETA en España, ahora lograron matar a dos agentes con una bomba lapa en Mallorca. Se trata de un nuevo atentado de ETA, el segundo en 24 horas tras la explosión de una furgoneta bomba en una casa cuartel de Burgos, en el cual no hubo víctimas fatales.

Así quedó el vehículo siniestrado. Foto: Gentileza El País
Así quedó el vehículo siniestrado. Foto: Gentileza El País

Al menos dos agentes de la Guardia Civil murieron en un atentado cerca de unas instalaciones del Instituto Armado en Palmanova, en el municipio mallorquín de Calvià, según confirmaron fuentes de la lucha antiterrorista y de la Delegación de Gobierno a elmundo.es. Las mismas fuentes apuntan a que también habría varias personas heridas.

Los agentes fallecidos viajaban en el interior de un vehículo cuando se produjo una fuerte explosión alrededor 13.50 horas (8.50 de Argentina) que acabó con la vida de los guardias civiles. Todavía no están claras las causas de la explosión. Podría tratarse de un coche bomba que ha explotado al paso del vehículo o de una bomba lapa instalada bajo el Nissan Patrol. Los testigos hablan de una fuerte explosión.

Desde el Ayuntamiento de Calvià afirmaron que el lugar está ubicado en una zona muy turística, en segunda línea de playa. Alrededor se encuentran numerosos hoteles, llenos por estas fechas vacacionales. El hotel Los Mirlos, de la cadena Melia, se encuentra justo enfrente de donde ocurrió la explosión.

Las fuerzas de seguridad involucraron a todos los efectivos policiales disponibles para cerrar la isla. La Guardia Civil ha sacado las patrullas de Costa y los helicópteros ya sobrevuelan la Isla en busca de los responsables de esta acción. El aeropuerto mantiene el nivel de alerta 1 de seguridad. Los hoteles de la zona han cerrado y las autoridades prohíben a la gente salir de sus casas.

Se trata del segundo atentado de ETA en poco más de 24 horas, después de la explosión de una potente furgoneta bomba contra la casa cuartel de la Guardia Civil de Burgos, que causó medio centenar de heridos leves e importantes daños materiales.

La última víctima mortal de ETA fue el inspector de policía Eduardo Antonio Puelles García, asesinado en Arrigorriaga (Vizcaya) con una bomba lapa el pasado 19 de junio.