Más famosa que el jefe. Hillary Clinton goza de una gran confianza entre los estadounidenses, de los que el 71% aprueba su gestión como secretaria de Estado, con lo que es incluso más popular que el propio presidente, Barack Obama.
Así lo asegura una encuesta elaborada por la cadena de televisión CNN que indica que 7 de cada 10 estadounidenses están contentos con la labor de Clinton como jefa de la diplomacia estadounidense, cargo que asumió formalmente el pasado 2 de febrero.
De acuerdo con los datos del sondeo, menos de uno de cada cuatro ciudadanos desaprueban la gestión diplomática de EEUU en el exterior de la ex senadora por Nueva York.
Pero Clinton no sólo goza de popularidad entre los estadounidenses de a pie, sino también disfruta de la confianza de sus colegas en el Congreso.
De hecho, nueve de cada diez demócratas la apoyan, algo que "no representa una sorpresa", según Keating Holland, el director de encuestas de CNN.
Lo que realmente llama la atención y es meritorio es que también un 50% de los republicanos piensan que hace un buen trabajo al frente del Departamento de Estado, frente al 43% que lo desaprueba, agregó este experto.
"Este es un resultado interesante para una figura polarizante como Clinton", sostuvo.
Desde que se hizo cargo del Departamento de Estado, ha estado un día sí y otro también en la Casa Blanca para reunirse con Obama o con el vicepresidente, Joseph Biden, y además ha mantenido un contacto cercano con sus ex colegas en el Congreso, con quienes se entrevista regularmente para consultarles.
La ex primera dama y antigua rival de Obama en las elecciones primarias demócratas del año pasado inició su responsabilidad como secretaria de Estado con fuerza y en las primeras semanas en el cargo visitó Asia, Oriente Medio y Europa, y entre el miércoles y el jueves está en México para reunirse con su homóloga, Patricia Espinosa.
Fuente: 26N.
Hillary Clinton supera en popularidad a Obama
Así lo asegura una encuesta elaborada por una cadena de televisión de Estados Unidos. Apoyada por los ciudadanos, por los demócratas y también por los republicanos.