El Muro de la Muerte, es un lugar donde la fuerza centrípeta permite que un piloto de vueltas a pared vertical.
Esta atracción se ha preservado en algunos países como espectáculo circense. Lo común es ver una esfera metálica en la cual se introducen bicicletas o motos con el fin de dar un paseo vertiginoso. Claro que la espectacularidad no está de más y la exhibición llega a ser una atracción perfecta. Sobre todo si en el plato fuerte el maridaje está compuesto por motos y autos, con puertas abiertas y cuerpos que se asoman para la afición.
En este caso un cilindro de madera hace las veces de circuito para motocicletas y, pero sobre todo para coches. Algo que hasta el momento no se había logrado observar. A lo sumo algún lector viajero ya los puede conocer aunque la experiencia no deja de ser sorprendente e increíble.