El Papa Benedicto XVI pidió paz en el Tíbet

Durante la misa pascula, envió un mensaje para terminar también con los conflictos en Medio Oriente. La ceremonia fue presenciada por miles de files que se acercaron a la Plaza de San Pedro a pesar de la lluvia.

El pontífice celebró las Pascuas. Foto: Efe
El pontífice celebró las Pascuas. Foto: Efe

El papa Benedicto XVI expresó en la misa del Domingo de Resurrección su profunda preocupación por el sufrimiento en África y llamó a la paz en las regiones conflictivas del mundo, entre ellas el Tíbet.

Ante decenas de miles de creyentes que soportaron una intensa lluvia y viento en la Plaza de San Pedro, el religioso de 80 años recordó a los católicos además la situación en Darfur y Somalia.

Benedicto XVI llamó a "pensar en el atormentado Cercano Oriente, sobre todo en Tierra Santa, en Irak y Líbano, y finalmente en el Tíbet". Para estas regiones el Papa dijo apoyar la búsqueda de soluciones "que protejan el bienestar y la paz".

El Pontífice contrapuso a las dolorosas "heridas de la humanidad" la solidaridad de todos los que, siguiendo las huellas de Jesús, "propagan a su alrededor un rayo de esperanza en los lugares donde hay conflictos sangrientos y en todas partes donde la dignidad del ser humano sigue siendo ignorada y herida". Justamente allí se tienen que multiplicar las muestras de moderación y entrega, destacó.

Durante la misa, el Papa llevó una túnica bordada en oro que utilizó Benedicto XV, cuyo pontificado de 1914 a 1922 estuvo marcado por la Primera Guerra Mundial, un conflicto en el que intentó mediar sin éxito.

El punto culminante de la misa fue la bendición final "Urbi et Orbi" (a la ciudad y al mundo). Benedicto XVI la pronunció en 63 idiomas, deseó a todos felices pascuas y la paz de Cristo resucitado.

El Papa alemán cumplirá 81 años el 16 de abril y el 19 se cumple el tercer año desde su elección.
Al final de las agotadoras jornadas de Semana Santa, Ratzinger parecía estar concentrado y más relajado. En la noche del sábado el Papa encabezó la Vigilia Pascual, que fue adelantada una hora debido a su larga duración, de varias horas.

El viernes, durante el Via Crucis, Benedicto XVI no llevó personalmente la cruz en las últimas tres estaciones como estaba previsto, sobre todo por el mal tiempo. Los cristianos celebran en Pascua la resurrección de Cristo de entre los muertos hace 2.000 años.