El papa Francisco encabezó hoy su segunda Vigilia Pascual como sumo pontífice en la Basílica de San Pedro, Roma, y pidió a los católicos del mundo llevar la fe "hasta los confines de la Tierra".
Pascuas significa "una cosa muy hermosa”, dijo Francisco, y al respecto señaló que esto implica “sacar una energía nueva de las raíces de nuestra fe". El papa también realizó un llamado a los fieles a convertirse en "testigos" de la resurrección de Cristo. "No es un retroceso, no es una nostalgia. Es regresar al primer amor, para recibir la fe que Jesús encendió en el mundo, y llevarla a todos, hasta los confines de la Tierra", agregó el sumo pontífice.
El papa Francisco administró, durante la ceremonia, los sacramentos de la iniciación cristiana (bautizo, confirmación y primera comunión) a gente de entre 7 y 58 años, una decena de personas procedentes de Italia, Bielorrusia, Senegal, Líbano, Francia y Vietnam.
Mañana, en conmemoración de la jornada más santa del calendario católico romano, Francisco celebrará la misa de Pascuas en la Plaza en San Pedro, y luego dará la bendición Urbi et Orbi desde el balcón central de la basílica San Pedro, ante los miles de fieles que con seguridad se congregarán en la plaza.