La deforestación está causando graves problemas en Brasil, y uno de ellos es el éxodo de serpiente de la selva a la ciudad. La agencia conocida como Ibama, fue llamada para capturar este año más de 20 serpientes en la ciudad de Belem, Brasil -, una gran metrópoli de 1,5 millones de personas, en la desembocadura del río Amazonas-.
Según comunicó la misma empresa, en años normales la agencia de rescate sólo recibe no más de uno o dos llamados por mes por el mismo tema.
No se informó de serpientes venenosas, observaron. Pero entre las serpientes capturadas se encontró una anaconda de 10 pies, que por lo general vive de forma solitaria en la selva amazónica.
Desde la empresa Ibama, aseguraron que los ciudadanos de Belem se encuentran sumamente asustados por la situación en la que están inmersos. “Imagínense encontrar una víbora de más de 3 metros en el jardín de su casa” dijeron.
Luciana Almeida, encargada de prensa de la agencia relacionó al aumento de las serpientes es con la deforestación por los madereros, los ganaderos y los desarrolladores en la selva amazónica de Belem en torno a la zona urbana. "La deforestación destruye su hábitat, por lo que vienen a la ciudad", destacó.
Ibama cuenta con un equipo de veterinarios que captura las serpientes y las lleva directamente a un zoológico o a un parque de la periferia para que las pongan luego en libertad.
Invasión de serpientes en Brasil
Incluidas anacondas de más de 3 metros, cada vez son más las serpientes que siguen llegando a los centros urbanos de Brasil, desde el Amazona, expulsadas por la destrucción de su hábitat natural en la selva.