Las anclas pertenecen a los viejos barcos atuneros que debido a la falta de recursos han ido dejando la actividad durante los últimos años.
Hoy día, la isla vive básicamente del turismo y nada queda los tiempos en que los hombres salían a pescar atunes. Salvo este extraño cementerio.
"Cemitério das Ancoras":
Fuente: Fogonazos.blogspot.com.