"Fue realmente aterrador" fueron las palabras de la actriz australiana Brooke Satchwell para describir la situación que vivió en un hotel de Bombay, India, que fue blanco de atentados la noche del miércoles.
La mujer, de 28 años, se refugió en los baños cercanos a la recepción del hotel Taj, junto con otras seis personas, según despacho de la agencia alemana DPA.
"La gente comenzó a encerrarse en los cubículos del baño", describió la artista, quien por su parte se escondió en un pequeño armario que había en el lugar.
"Fue realmente aterrador (...) Había gente a la que le disparaban en el pasillo. Había un cadáver tirado a la salida del baño".
Desde la habitación de otro hotel, el Oberoid, que también fue blanco de ataques, el empresario australiano Garrick Harvison pudo hacer declaraciones a la emisora ABC a través de su teléfono móvil, tras pasar más de cinco horas bajo su cama.
"Comenzamos a escuchar todo este tiroteo y al principio pensamos que eran fuegos artificiales o algo así (...) Cuando salí a mirar me di cuenta de que no eran fuegos artificiales, eran en realidad personas disparándoles a otras personas. Corrí a mi habitación y me quedé allí por cinco o seis horas. Escuché disparos y explosión de bombas".
Se desconoce la suerte de más de diez empresarios australianos que estaban albergados en este hotel.
Por su parte, la policía informó que una familia israelí es rehén de un terrorista en un departamento de Bombay.
Habitantes del lugar dijeron que un rabino, su esposa y dos hijos viven en ese lugar y que en la zona de oyeron disparos de armas de fuego, según despachos de la agencia italiana Ansa.
La misma agencia reportó desde Tokio que un ciudadano japonés muerto en los sangrientos atentados es Hisashi Tsuda, empleado de Mitsui Marubeni Liquefied Gas, según informó la propia compañía.
Testimonios del horror de los ataques en Bombay
Brooke Satchwell, actriz australiana que presenció los hechos, aseguró que "fue realmente aterrador". Y el empresario de la misma nacionalidad, Garrick Harvison, relató que pasó "cinco o seis horas" encerrado en su habitación del hotel Oberoid, lugar de los ataques.